Mitin en Arequipa: el candidato de Juntos por el Perú lanza promesas radicales
En un multitudinario acto de cierre de campaña realizado en la avenida Independencia de Arequipa, el candidato presidencial Roberto Sánchez, de la agrupación Juntos por el Perú, ofreció un discurso claramente populista. Entre sus anuncios destacaron la liberación del expresidente Pedro Castillo, la convocatoria a una nueva Constitución, la aplicación de una segunda reforma agraria y la “recuperación del gobierno del pueblo”.

Los mismos postulados en Cusco y Puno
El mitin en Arequipa no fue un hecho aislado. Según la información difundida, Sánchez repitió exactamente el mismo discurso en Cusco y Puno en días previos. En esos escenarios, enfatizó postulados que, según su propio equipo de campaña, había intentado disimular en su segundo plan de Gobierno, denominado “de consenso con fuerzas de izquierda”. La repetición del mensaje evidencia una estrategia nacional para movilizar a sus bases regionales.
Los acompañantes en el escenario
Sánchez llegó a Arequipa respaldado por figuras de peso dentro de su entorno político. Lo flanqueaban las candidatas a las vicepresidencias, Analí Márquez y Brígida Curo. También estuvieron presentes el destituido fiscal José Domingo Pérez y Mercedes Castillo, hermano del encarcelado expresidente Pedro Castillo. La presencia de estos personajes refuerza el alineamiento del candidato con sectores radicales y abiertamente castillistas.
Promesas populistas y ataques a Keiko Fujimori
En su intervención, Sánchez dijo:
“Vamos a ser capaces de recuperar el gobierno del pueblo y comenzar una nueva era”.
Acto seguido, reiteró el aumento del sueldo mínimo, mejores salarios para los maestros y otras promesas populistas que ya había difundido desde la primera vuelta electoral. Sin embargo, el tono del discurso se tornó más agresivo cuando lanzó duras críticas contra Keiko Fujimori, a quien acusó de ser responsable de los “crímenes de su pueblo” y afirmó que “tiene que pagar”. Estas declaraciones elevan la tensión política a pocos días de los comicios.
El cierre de campaña en Arequipa consolida a Roberto Sánchez como el abanderado de un discurso que apela a la revancha y a la ruptura institucional, dejando en claro que su propuesta de gobierno va mucho más allá de las moderadas líneas que intentó mostrar en su plan de consenso.