Expresidente denuncia trato arbitrario durante su reclusión
El expresidente de la República, Martín Vizcarra, ha elevado una grave denuncia por presuntos abusos en su contra dentro del penal de Barbadillo, donde cumple una condena. A través de un mensaje en la red social X, Vizcarra detalló una intervención en su celda y severas restricciones en el régimen de visitas familiares, episodios que califica como actos arbitrarios.

Requisas exhaustivas en horario inusual
Según el relato de Vizcarra, en la mañana se realizó una requisa en un horario “muy temprano”. El personal del Instituto Nacional Penitenciario (INPE) efectuó una inspección exhaustiva en su ambiente, revisando todos los espacios e incluso golpeando el colchón de su celda. El exmandatario asegura que “no encontraron nada irregular” y sostiene que este operativo constituye un exceso por parte de los funcionarios.
Drama familiar: la imposible elección entre sus hijas
El mediodía del mismo día, durante su horario de visita semanal, se produjo un incidente que afectó profundamente a Vizcarra. Sus dos hijas acudieron al penal, pero el personal les impidió ingresar juntas.
“Me dijeron en la puerta que solo podía entrar una, que escoja”
, escribió el expresidente, describiendo el momento en que se le pidió elegir entre sus hijas. Ante esa exigencia, Vizcarra decidió que ninguna de las dos ingresara. “Me duele mucho todo esto pero no me van a doblegar”, agregó en su mensaje, mostrando firmeza ante la situación.
Contexto legal y complicado estado de salud
Martín Vizcarra se encuentra recluido en Barbadillo tras haber sido condenado a 14 años de prisión por el delito de cohecho pasivo propio, por hechos ocurridos durante su gestión como gobernador regional de Moquegua.
Su situación se ha visto agravada por problemas de salud. Hace unas semanas fue sometido a una intervención quirúrgica urológica en una clínica de Jesús María debido a una complicación en un riñón. Posteriormente, informó que perdió ese órgano y responsabilizó políticamente al gobierno de José Jerí, al señalar que “es el gobierno de Jerí, el pacto mafioso que quiere destruirme”. Tras recibir el alta, retornó al penal bajo supervisión médica del establecimiento.
Un mensaje de resistencia
A través de sus declaraciones públicas, Vizcarra mantiene una postura de denuncia frente a lo que considera un trato vejatorio y arbitrario. Sus alegatos ponen el foco en las condiciones de reclusión y en las prácticas del INPE dentro del penal de Barbadillo, generando un debate público sobre los derechos de las personas privadas de libertad.