Exjefe del INPE cuestiona dimisión de Iván Paredes y exige cambios de fondo
Tras la renuncia irrevocable de Iván Paredes a la jefatura del Instituto Nacional Penitenciario (INPE), el exjefe de dicha institución, Leonardo Caparrós, sostuvo que el simple relevo de autoridades no solucionará los problemas estructurales del sistema penitenciario peruano.

Dimisión aceptada por presiones políticas
En declaraciones a Canal N, Caparrós indicó que la dimisión de Paredes habría sido aceptada por el Ejecutivo para disminuir los cuestionamientos en el Congreso de la República. Además, recordó que sobre el ahora exjefe existían denuncias previas por presuntas contrataciones irregulares y la supuesta retención indebida de 80 mil soles, antecedentes que –según afirmó– debieron motivar su salida con anterioridad.
Perfil necesario para el nuevo liderazgo del INPE
El exfuncionario señaló que el nuevo jefe del INPE debe tener un perfil eminentemente de gestión pública, con capacidad de ejecución y respaldo político y presupuestal del Ministerio de Justicia y del Ministerio de Economía y Finanzas. Si bien consideró importante el conocimiento del sistema penitenciario, precisó que este puede fortalecerse con asesoría técnica.
Crítica a propuestas de cambio formal
Asimismo, cuestionó propuestas como convertir al INPE en una superintendencia, al advertir que sin una estructura definida ni recursos suficientes, dicho cambio sería solo formal y no abordaría los problemas de raíz.
Reformas prioritarias según Caparrós
En cuanto a las reformas urgentes, el exjefe del INPE destacó la necesidad de:
- Fortalecer la gestión del personal y reforzar la oficina de asuntos internos.
- Implementar controles patrimoniales para el personal.
- Evaluar controles externos en los accesos a los penales para frenar el ingreso de objetos ilícitos.
Combate al hacinamiento: un plan concreto
Caparrós subrayó la urgencia de reducir el hacinamiento mediante medidas como:
- Reactivación de la clasificación penitenciaria.
- Reapertura de penales transitorios.
- Construcción de nuevas instalaciones.
Propuso un plan integral que permita disminuir la población penitenciaria en unas 10 mil personas a través de la creación de nuevas plazas, el uso de grilletes electrónicos y la revisión de sentencias.
Las declaraciones de Leonardo Caparrós ponen en evidencia la necesidad de una transformación profunda y con recursos, más allá de los cambios nominales en la cúpula del INPE.