Designación oficial marca un nuevo rumbo para la lucha contra el narcotráfico
El Gobierno peruano oficializó este jueves la designación de Hugo Begazo como nuevo presidente ejecutivo de la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida). La medida, formalizada a través de la Resolución Suprema Nº 123-2026-PCM, forma parte de los cambios impulsados por el Ejecutivo en diversas entidades del Estado y busca renovar la conducción de la política antidrogas.

Perfil y experiencia para un escenario complejo
La llegada del exministro se produce en un contexto marcado por desafíos persistentes en la lucha contra el narcotráfico. Begazo cuenta con una sólida experiencia previa en el sector público, particularmente en áreas vinculadas a seguridad y orden interno. Su perfil ha sido considerado relevante para enfrentar los complejos escenarios en zonas donde operan economías ilegales, según se indica en el documento oficial.
Retos inmediatos de la nueva gestión
El cambio en la dirección de Devida se da en medio de evaluaciones sobre la eficacia de las políticas aplicadas en los últimos años. Diversos sectores han planteado la necesidad de reforzar la presencia estatal en territorios estratégicos. En este escenario, la nueva gestión tendrá los siguientes retos principales:
- Mejorar la ejecución de los programas de desarrollo alternativo.
- Optimizar los recursos disponibles para una mayor eficiencia.
- Fortalecer la cooperación con las instituciones encargadas del control y la interdicción.
Funciones clave de Devida bajo nueva conducción
La entidad, que cumple un rol central en la reducción de cultivos ilícitos y la promoción del desarrollo alternativo, tiene entre sus principales funciones coordinar acciones con distintos niveles de gobierno. Además, debe implementar programas orientados a ofrecer alternativas sostenibles a poblaciones vulnerables.
La conducción de Devida resulta clave para sostener una política integral frente al narcotráfico. El desempeño del alto funcionario impactará directamente en la estabilidad de diversas regiones del país, en un momento donde la lucha contra las drogas requiere de un liderazgo firme y experimentado.