Anuncio oficial: Fin de una era en el Ministerio Público
El fiscal de la Nación interino, Tomás Gálvez, confirmó la desactivación de todos los equipos especiales de la Fiscalía peruana, fijando como fecha clave el 6 de enero, día de la festividad católica de la «Bajada de Reyes».

Los equipos que desaparecerán
La medida, decidida el viernes 19 de diciembre, alcanzará a todas las unidades especiales que marcaron la agenda anticorrupción en los últimos años:
- Equipo Especial Lava Jato: investigó los principales casos de corrupción vinculados a Odebrecht.
- Equipo Especial Cuellos Blancos del Puerto: centrado en redes de corrupción dentro del sistema de justicia.
- Equipo Especial de Fiscales contra la Corrupción del Poder (Eficcop): indagó delitos complejos de corrupción del poder.
- Equipo Especial de Fiscales para casos con víctimas durante las protestas sociales.
«Bajamos a los reyes»: las declaraciones de Gálvez
En entrevista con Milagros Leiva, Gálvez sostuvo que estos equipos «se han considerado reyes». Por ello, afirmó que la desactivación coincidirá simbólicamente con la «Bajada de Reyes».
«Aquí no hay intocables ni superfiscalías. Todos los fiscales son iguales ante la ley y ante la institución», aseveró el fiscal interino.
Gálvez fue particularmente crítico con fiscales como José Domingo Pérez, a quien acusó de causar «un daño enorme al Ministerio Público» al actuar como un «súper fiscal».
Reconducción de investigaciones y críticas
El fiscal precisó que no se trata de cerrar investigaciones, sino de eliminar estructuras que, a su juicio, distorsionaron el funcionamiento regular. Los casos pasarán a fiscalías comunes o especializadas ya existentes, como las de corrupción o lavado de activos, pero sin coordinaciones extraordinarias.
Cuestionó además la lentitud de algunos procesos, haciendo alusión al caso de Susana Villarán, que describió como «prácticamente a paso de tortuga».
Un cambio estructural en la lucha anticorrupción
La desactivación de estos equipos, que investigaron casos de alto perfil involucrando a expresidentes y altas autoridades, representa un giro fundamental en la estrategia del Ministerio Público peruano para el nuevo año.