Terremoto en el Gabinete peruano por la adquisición de 24 cazas F-16
La compra de 24 aviones de combate F-16 Block 70 desató ayer una grave crisis en el Gobierno de Perú, que culminó con las renuncias de los ministros de Relaciones Exteriores, Hugo de Zela, y de Defensa, Carlos Díaz-Dañino. Ambos acusaron al presidente José Balcázar de mentir al afirmar que el contrato firmado el lunes 20 de abril no se había concretado.

Las acusaciones contra el presidente
El excanciller Hugo de Zela declaró a RPP Noticias:
“El señor Balcázar ha estado saliendo en medios a decir que los contratos no estaban firmados. Eso es una mentira flagrante”.
Por su parte, Díaz-Dañino defendió su actuación señalando que la firma se realizó conforme a la ley, ya que ningún funcionario puede paralizar un proceso de contratación sin un acto jurídico formal.
La versión de Balcázar
Tras las renuncias, Balcázar dio un improvisado mensaje a la nación donde afirmó que sus declaraciones fueron “tergiversadas” y reiteró que su intención era postergar el pago para el próximo gobierno. No obstante, el presidente del Consejo de Ministros, Luis Enrique Arroyo Sánchez, emitió un comunicado respaldando la adquisición y recordando que el Consejo de Seguridad y Defensa Nacional acordó la compra por ser “de naturaleza estratégica”.
El desembolso millonario y la confirmación de EE.UU.
El Ministerio de Economía y Finanzas informó que ya ejecutó la transferencia de $462 millones correspondiente al primer hito del contrato. Negar la transferencia, advirtieron, “iba a ocasionar penalidades significativas, controversias internacionales y un serio deterioro de la credibilidad del país”. El embajador de Estados Unidos en Lima, Berny Navarro, confirmó el pago y precisó que los primeros 12 aviones llegarán entre 2029 y 2030, luego de la capacitación de pilotos y adecuación de instalaciones. “Perú va a tener los aviones más avanzados de la región”, destacó.
Reacciones de excancilleres: “caos absoluto”
El excanciller Luis González-Posada calificó la crisis como un “caos absoluto” y advirtió que el país se presenta como “débil, contradictorio, errático y poco serio”. Su colega Miguel Rodríguez Mackay alertó que están en juego el estatus de aliado importante No-OTAN y el acercamiento comercial con Washington. “Estamos derrochando una enorme oportunidad geopolítica”, afirmó.
La controversia se originó el lunes 20 de abril, cuando funcionarios de la Fuerza Aérea del Perú (FAP) suscribieron los contratos con Lockheed Martin, tras un proceso que incluyó la aprobación del Congreso en 2025 y 2026, un decreto supremo firmado por el propio Balcázar y una opinión favorable de la Contraloría. A pesar de ello, el presidente intentó negar la firma, provocando la salida de dos ministros y una crisis sin precedentes en el Ejecutivo.
La situación continúa desarrollándose mientras el gobierno busca restablecer la confianza interna y externa.