Arzobispo de Lima se pronuncia sobre elecciones y movilizaciones sociales
En su homilía dominical, el cardenal Carlos Castillo, arzobispo de Lima, afirmó que la Iglesia católica no tiene un “candidato preferido” en las próximas elecciones y expresó su apoyo a las marchas contra las extorsiones y leyes injustas.
Declaraciones sobre el proceso electoral
El religioso recalcó que ningún postulante debe ser elegido solo por declararse católico, sino por sus valores, programas y capacidad de servicio. Llamó a los fieles a usar su conciencia y a desconfiar de quienes “se disfrazan de muy católicos y son todo lo contrario a la fe”.
“De ninguna manera hay un candidato preferido católico por la Iglesia. Ninguno. Todos, si son buenos deben ser elegidos, y si son malos, no hay que elegirlos, por más católicos que sean”, aseveró el cardenal.
Apoyo a las movilizaciones juveniles
El arzobispo valoró las recientes movilizaciones sociales, incluyendo las de transportistas y jóvenes de la Generación Z, quienes marcharon contra la Ley de modernización del Sistema Previsional Peruano. Criticó que esta norma obligue a los jóvenes a afiliarse a un seguro desde los 18 años para aportar a las AFP.
“Los muchachos que han salido a las calles, han llenado el centro de Lima inmensamente para reclamar orden en el país, misericordia, justicia por tantas injusticias y leyes injustas que se han aprobado”, dijo.
Defensa de la participación juvenil
El cardenal Castillo destacó que la participación juvenil no debe ser estigmatizada y afirmó que los manifestantes no son terroristas, sino personas con dignidad que exigen justicia y orden.
“Estos signos que estamos viendo en nuestras calles no son motivo para decir ‘esta gente terrorista’. No, no, aquí no hay terroristas, aquí hay personas con derechos, con dignidad, y nuestros jóvenes por más que sean llamados Generación Z tienen mucho que decirle a la humanidad. Son la última palabra que hay que decir, la última letra del abecedario: esperanza”, señaló.
Denuncia sobre migración y políticas en EE.UU.
Finalmente, el cardenal denunció la persecución contra migrantes latinoamericanos en Estados Unidos, criticando la separación de familias por parte de políticas migratorias impulsadas en el gobierno de Donald Trump. Subrayó que muchos emigran por necesidad, en busca de trabajo y esperanza, pero que en lugar de acogida, enfrentan condiciones de sufrimiento y discriminación.
