La guerra total estalla en Oriente Medio: el crudo trepa ya a los 104 dólares y el pánico se apodera de los mercados mundiales tras el impacto de drones en aeropuertos civiles y la amenaza de una aniquilación inminente
TEHERÁN BAJO EL TERROR. En una exhibición de fuerza brutal y despiadada, la aviación israelí ha reducido a escombros los centros neurálgicos de Irán. Lloviendo fuego sobre Teherán, Shiraz y Tabriz, las garras de Israel aseguran haber aniquilado ya el 70% del poder misilístico persa y el 85% de sus defensas, dejando al régimen del ayatolá prácticamente desnudo ante una invasión que ya muerde el sur del Líbano. Pero el «monstruo» herido ha lanzado sus últimos zarpazos desesperados; el caos es total en Dubai, donde el aeropuerto más transitado del planeta se convirtió en una bola de fuego tras el impacto de un dron suicida contra un tanque de combustible, obligando a suspender operaciones mientras los pasajeros huían en pánico.
Mientras tanto, en Abu Dhabi, el horror cobró forma de misil, partiendo a la mitad el vehículo de un civil inocente en una lluvia de metal y muerte que marca el inicio de una carnicería sin precedentes. El Estrecho de Ormuz, la yugular energética del mundo, está siendo asfixiada con una caída del 60% en las exportaciones, lo que ha disparado el precio del barril de Brent por encima de los 104 dólares, una subida criminal del 40% que amenaza con incendiar la economía global.
Desde la Casa Blanca, un Donald Trump implacable juega al gato y al ratón con la diplomacia, lanzando advertencias que hielan la sangre al sugerir que las reservas de petróleo en la isla de Kharg podrían ser borradas del mapa, sentenciando que «puede que los oleoductos no sigan en pie». El mandatario no ha dudado en calificar a Irán como «aniquilado» mientras respalda la ofensiva israelí en el Líbano, donde el general Eyal Zamir ya reporta más de 400 bajas de Hezbollah en una fase de exterminio que busca limpiar la frontera norte.
La tensión ha llegado incluso a la Zona Verde de Bagdad, donde un proyectil impactó contra la azotea de un lujoso hotel cercano a la embajada de Estados Unidos, desatando un incendio que obligó a un despliegue masivo de fuerzas especiales. A pesar del ruego de Washington por una intervención conjunta, los aliados de la OTAN, encabezados por Alemania, han dado la espalda a la propuesta de Trump, asegurando que esta carnicería no tiene nada que ver con ellos. El mundo contiene la respiración mientras los cielos de Oriente Medio siguen teñidos de rojo por el fuego de los yacimientos de Shah y la marina de la Guardia Revolucionaria se hunde bajo el peso de las bombas israelíes.