Las llamas devoraron la «Gabriel House» en Massachusetts, dejando decenas de heridos y un panorama desolador mientras la comunidad busca respuestas
Una noche que jamás será olvidada. Los habitantes de Massachusetts se vieron sumidos en la desolación tras un devastador incendio que arrasó el centro de vida asistida Gabriel House, ubicado en Fall River. El siniestro dejó un trágico saldo de nueve personas fallecidas y una treintena de heridos. Las llamas, que se desataron alrededor de las 21:50 horas, atraparon a numerosos residentes en el interior, algunos de los cuales gritaban desesperadamente por ayuda desde las ventanas, mientras una densa nube de humo y fuego cubría la fachada del edificio. Los equipos de emergencia, incluyendo 50 bomberos, 30 de ellos fuera de servicio, trabajaron incansablemente para controlar la situación y llevar a cabo las labores de rescate.
La escena que se presentó a los rescatistas fue desgarradora. Vecinos como Joe Alves describieron cómo presenciaron a los equipos de emergencia sacando cuerpos y mascotas heridas, mientras otros desesperadamente intentaban aliviar las quemaduras de los afectados. Jarren Oldrid, quien vivió momentos de angustia buscando a su padre de 67 años, Steven, afortunadamente encontrado recuperándose de inhalación de humo, expresó la confusión y el dolor que embargan a la comunidad. El jefe de bomberos, Jeffrey Bacon, calificó el evento como una «tragedia insondable», subrayando el heroísmo de policías y bomberos que, a pesar del peligro, ingresaron al edificio para rescatar a los residentes, incluyendo a aquellos no ambulatorios. Las autoridades estatales y locales continúan investigando el origen y la causa de este terrible suceso, mientras la gobernadora Maura Healey ha ofrecido asistencia estatal y se solidarizó con las familias afectadas.