OpenClaw en el amor: ¿Genialidad o riesgo? La IA que conquista corazones (y rompe relaciones)

OpenClaw: El asistente de IA que está transformando las citas modernas

La inteligencia artificial ha llegado al mundo del romance. Desde planificar una cita hasta terminar una relación, OpenClaw se ha convertido en la herramienta favorita de quienes buscan optimizar su vida amorosa. Pero, ¿dónde está el límite entre la creatividad y la falta de autenticidad?

Ben Guez, un creador de contenido y fundador de startups, ha llevado la automatización al extremo. Utiliza el agente de código abierto OpenClaw para rastrear los resultados de la Copa del Mundo y, tras cada partido, hace que Claude —otra IA— genere y publique un Instagram trial reel idéntico. En el video, Guez mira por la ventana de un tren con expresión triste, acompañado del texto: “No puedo creer que {PAÍS} haya perdido… Si alguna chica de {PAÍS} necesita apoyo emocional… mis DMs están abiertos”.

En pocos días, Guez acumuló más de un millón de visualizaciones y 200 mensajes directos. Lo más llamativo: las mujeres no se sienten engañadas, sino impresionadas. “Piensan fuera de la caja, lo ven como algo genial”, afirma Guez, quien asegura ser transparente sobre su método.

Logo de OpenClaw, el asistente de IA que automatiza tareas
OpenClaw promete ser la IA que realmente hace cosas, incluyendo ayudar a encontrar pareja.

Del planning de citas a la ruptura automatizada

Jeff Weisbein, fundador de una firma de relaciones públicas tecnológicas, usa OpenClaw para planificar sus salidas. “Conozco mujeres en diferentes partes del sur de Florida y no sé todos los restaurantes. Mi bot investiga y crea un documento con enlaces y recomendaciones”, explica. Sin embargo, una de sus citas le confesó odiar a los agentes de IA, lo que le hizo reflexionar sobre los límites. “No delegaría la comunicación real a una máquina”, asegura.

Por otro lado, una trabajadora tecnológica llamada Cailey encontró en Claude —a través de OpenClaw— una forma de terminar relaciones sin ansiedad. “Creé una automatización que redacta mensajes de ‘ya no quiero verte’ basados en palabras clave. Los enviaba en momentos aleatorios para no sentir presión”, cuenta. Pero todo se complicó cuando mencionó el truco a una cita: “Me preguntó si estaba hablando con Claude o con Cailey”.

Seguridad y privacidad: el lado oscuro de la automatización romántica

No todo son halagos. Lazer Cohen, cofundador de NanoClaw (una alternativa centrada en seguridad), advierte sobre los riesgos. “Al darle a un agente acceso a información personal y cuentas, se necesita la aprobación humana en cada paso. Hemos oído historias de OpenClaw creando perfiles de citas sin consentimiento o filtando datos”, señala. Cohen y su esposa usan su propia herramienta, llamada Rosie, para gestionar las agendas de sus cinco hijos, pero no para mediar en su relación.

La línea entre la ayuda tecnológica y la deshumanización es cada vez más delgada. Mientras algunos ven a OpenClaw como un aliado para ser más eficientes en el amor, otros temen que la IA termine por eliminar la espontaneidad y la sinceridad de las conexiones humanas.

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