La plataforma de música con IA Suno sufre una brecha de datos que afecta a más de 55 millones de usuarios
El servicio de notificación de violaciones de datos Have I Been Pwned ha revelado que un ciberataque sufrido por el generador de música con inteligencia artificial Suno en noviembre de 2025 expuso la información personal de más de 55,3 millones de personas. La brecha ya ha sido confirmada por la compañía, aunque aún no se ha hecho pública en su sitio web.
¿Qué datos fueron robados?
Según los registros obtenidos por Have I Been Pwned, los datos sustraídos incluyen:
- Nombres completos de los usuarios
- Direcciones físicas y correos electrónicos
- Números de teléfono
- Historial de compras y números de tarjetas de pago parciales (incluyendo fechas de vencimiento) provenientes de la cuenta de Stripe de Suno
- Código fuente de la plataforma, que reveló cómo Suno supuestamente extrajo millones de canciones y letras de sitios como Deezer, Genius y YouTube para entrenar sus modelos de IA
Este robo de código fuente ha avivado la controversia en torno a las prácticas de Suno, que actualmente enfrenta demandas de importantes discográficas por violación de derechos de autor debido a su masivo scraping de contenido.
Silencio institucional y reacción de la empresa
A pesar de la magnitud del incidente, Suno no ha notificado públicamente a los afectados ni ha publicado una alerta en su web. La portavoz de la compañía, Rachel Racusen, confirmó a medios especializados que la brecha ocurrió en noviembre de 2025, pero no ofreció detalles sobre por qué no se ha informado a los usuarios ni si se han enviado comunicaciones directas.
La filtración fue destapada gracias al trabajo de investigación del medio independiente 404 Media, que obtuvo una copia del conjunto de datos robados.
Implicaciones para los usuarios
Los expertos recomiendan a todos los usuarios de Suno que cambien sus contraseñas, revisen sus estados de cuenta bancarios y estén alerta ante posibles intentos de phishing. Además, dada la exposición de datos financieros parciales, se aconseja contactar con las entidades emisoras de las tarjetas.
Este incidente pone en evidencia la vulnerabilidad de los servicios basados en inteligencia artificial y la necesidad de una mayor transparencia en la gestión de incidentes de seguridad.