El intento de Trump por reconfigurar la Comisión de Derechos Civiles
La administración de Donald Trump busca reemplazar a la actual presidenta de la Comisión de Derechos Civiles de EE.UU., Rochelle Garza, con el abogado conservador Peter Kirsanow. Este movimiento, comunicado mediante un correo electrónico de dos líneas en marzo, pretende reorientar la agenda de un organismo histórico creado hace casi 70 años para combatir la discriminación.

¿Por qué es clave esta comisión?
- Función histórica: Sus investigaciones respaldaron leyes como la Ley de Derechos Civiles y la Ley de Estadounidenses con Discapacidades.
- Poder de agenda: Quien controle la presidencia decide temas prioritarios, emite citaciones y aprueba informes anuales al Congreso.
La batalla legal en curso
Garza, designada en 2022 para un mandato de 6 años, afirma que el intento de destitución es «ilegal según el estatuto de la comisión». La ley exige el voto mayoritario de los 8 miembros (4 republicanos y 4 demócratas) para remover al presidente. Hasta ahora, no se ha realizado dicha votación.
«Están desmantelando cada agencia de derechos civiles… esta podría ser la última en pie», advirtió Garza en entrevista.

La agenda de Kirsanow
- Crítico de acciones afirmativas y políticas DEI (Diversidad, Equidad e Inclusión).
- Impulsó el cuestionado intento de incluir la ciudadanía en el Censo 2020.
- Se opone al reconocimiento de discriminación por identidad de género.
Implicaciones políticas
Controlar esta comisión daría a Trump una plataforma para respaldar sus políticas contra el «voto de no ciudadanos», regular universidades por presunta «tolerancia al antisemitismo» y limitar derechos de personas transgénero. Paralelamente, su administración ha removido demócratas de otras agencias como la Comisión para la Igualdad de Oportunidades en el Empleo.