Legado de Manger: estabilidad en medio de la tormenta política
Thomas Manger asumió el liderazgo de la Policía del Capitolio hace cuatro años, heredando una fuerza en crisis tras el ataque del 6 de enero de 2021. Este veterano de 70 años salió de su retiro para estabilizar un departamento cuyos oficiales habían sufrido daños físicos y emocionales, mientras la misión de protección se volvía exponencialmente más compleja.

El delicado equilibrio político
Manger enfrentó uno de los trabajos más politizados en el ámbito policial. Mantuvo un balance cuidadoso entre defender a sus oficiales y atender a los legisladores que supervisan y financian su departamento. «No creo que sea sabio, necesario o útil intentar convencer a los miembros del Congreso qué pensar», declaró el jefe policial.
Posturas clave
- Criticó los indultos generales de Donald Trump a infractores del 6 de enero
- Cuestionó el acuerdo de $5 millones del Departamento de Justicia con la familia de Ashli Babbitt
- Evitó posicionarse sobre la placa conmemorativa a oficiales, almacenada tras el cambio de mayoría
Desafíos estructurales y amenazas crecientes
Manger destacó las complejidades de gestionar un departamento con múltiples supervisores: «Es muy, muy desafiante». Bajo su mando, las amenazas contra legisladores aumentaron a más de 9,400 en 2024, tensionando los recursos policiales.
«Estamos siempre quitándole a Pedro para pagarle a Pablo… Deberíamos tener el personal para esos detalles» – Thomas Manger
Últimas gestiones y futuro
En su solicitud presupuestaria final, Manger pidió $967.8 millones para 2026, un aumento del 22%. Advertía que recortes afectarían la protección de legisladores. Su reemplazo será elegido por la Junta de la Policía del Capitolio, compuesta por William McFarland, Jennifer Hemingway y Thomas Austin.
Al reflexionar sobre su retiro definitivo, Manger confesó: «Una de las cosas que realmente quiero dejar atrás son las molestias de ser jefe de policía». Planea dedicarse a consultoría y reparar la cerca de su jardín.