El legado de un ícono progresista en la encrucijada
A sus 83 años, Bernie Sanders ha dejado claro que no buscará la presidencia en 2028. Su movimiento, que sacudió dos primarias demócratas consecutivas, enfrenta ahora su prueba más dura: la sucesión sin un heredero claro.

Alexandria Ocasio-Cortez: ¿La elegida?
La congresista de 35 años aparece como principal candidata para liderar la izquierda, pero sus allegados revelan dudas: «Solo correría si hay un vacío evidente», advierte el exdiputado Jamaal Bowman. Su círculo íntimo describe una figura que «no planifica escalones políticos» sino que actúa por «imperativo moral».
«No es trabajo de Bernie entregar el movimiento. Si otro político quiere tomarlo, debe demostrar que lo merece»
– Ari Rabin-Havt, exjefe adjunto de campaña de Sanders
Otros contendientes en la sombra
- Ro Khanna: Copresidente de la campaña 2020 de Sanders, explora opciones presidenciales
- Greg Casar: Líder del Caucus Progresista, enfocado en consolidar fuerza legislativa

El desafío institucional
Mientras moderados demócratas cuentan con redes establecidas, la izquierda carece de infraestructura comparable. Sanders intenta crear una organización para formar candidatos progresistas, pero críticos señalan que «llamar a la revolución no basta» sin estructuras de apoyo concretas.