Veredicto millonario tras década de lucha legal
Un jurado de Miami-Dade otorgó $14.5 millones a Mireya Cristina Cambero Cordero, venezolana que enfrentó durante más de diez años un complejo caso civil por violencia doméstica y malversación financiera contra su exesposo, Jose Fernando De Matos Rebolledo.

El violento episodio que cambió todo
El caso gira en torno a un incidente de marzo de 2011 donde Cambero sufrió graves agresiones físicas y sexuales que requirieron hospitalización en Jackson Memorial Hospital. Un oficial policial testificó que fue «el peor caso de violencia doméstica» presenciado.
- Detención: De Matos estuvo 21 días en prisión
- Presión: Cambero retiró cargos iniciales por amenazas de perder custodia de sus hijos
- Patrón: Expertos describieron dinámicas de «trauma bonding» en la relación
Imperio empresarial y maniobras financieras
La pareja operaba exitosamente en distribución cárnica en Venezuela antes de mudarse a Florida en 2009, donde adquirieron 35 propiedades aprovechando la crisis inmobiliaria. Tras la separación:
- Desproporción: Cambero recibió $600,000 en el divorcio vs propiedades millonarias de él
- Trasferencias fraudulentas: De Matos movió activos a familiares y empresas pantalla
- Evidencia clave: Mantenía control de propiedad en Coral Gables valorada en $4 millones
El largo camino judicial
Cambero inició la demanda civil en 2015. Su equipo legal (Gary Davidson y Evan Stroman) demostró que De Matos continuaba operando negocios cárnicos en Venezuela mientras alegaba insolvencia.
«Él intentó golpearla, silenciarla y arruinarla financieramente. Ella mantuvo su posición y ganó»
— Gary Davidson, abogado de la demandante
El 15 de julio, el jurado declaró a De Matos responsable por agresión, violencia doméstica y transferencias fraudulentas. La compensación incluye daños compensatorios y punitivos.
Una nueva vida tras el fallo
Cambero, quien trabajó limpiando hogares en Broward County tras la ruptura, podrá ahora ejecutar el fallo para recuperar lo adjudicado. De Matos podría apelar, pero requeriría fianzas sustanciales.