El testimonio de una vida dividida por el horror
A sus 103 años, Lucy Lowell se alza como uno de los últimos testigos vivos del Holocausto. Sobrevivió a Auschwitz, construyó una nueva vida en Nueva York y hoy reside en Miami Beach, donde comparte su historia como «un deber para con la memoria».

Una carrera contra el tiempo
- Sobrevivientes centenarios: Solo 1,400 superan los 100 años
- Proyección: 50% fallecerá en 6 años
- Ejemplo en Florida: Malka Schmulovitz, de 109 años
«Nuestro tiempo casi se agota. Todos tenemos un testimonio que compartir»
– Malka Schmulovitz
De Berlín a Auschwitz: El viaje de Lucy
Nacida en Berlín, Lowell recuerda con nitidez su infancia feliz: «Vacaciones familiares, los Juegos Olímpicos de 1936… hasta que todo se rompió en Kristallnacht«. La noche del 9 de noviembre de 1938 marcó el inicio de su calvario.

Momentos cruciales
- 1944: Deportación a Auschwitz
- Último encuentro: Su hermano Gerhard, víctima de Joseph Mengele
- 27 de enero de 1945: Liberación del campo
El renacer en América
Tras la guerra, Lowell se reinventó en Nueva York: «Diseñadora de moda, esposa de otro sobreviviente, campeona de esquí acuático». Por décadas guardó silencio, hasta que un hallazgo cambió todo: libros de su infancia robados por los nazis y recuperados por investigadores.

Un mensaje para las nuevas generaciones
Hoy, desde su apartamento en Collins Avenue, Lowell enfatiza: «No odien, no discriminen. Miren lo que sucede cuando se permite el mal». Su historia, compartida recientemente en el Museo Judío de Florida, sigue inspirando a miles.