Meta introduce un salvaguarda LED en sus gafas inteligentes tras acusaciones de vigilancia encubierta
Las gafas con inteligencia artificial de Meta han ganado una creciente reputación como tecnología ‘creepy’ (inquietante). Para contrarrestarlo, la compañía anunció una actualización que deshabilitará la cámara si la luz LED que indica que están grabando ha sido manipulada.
La medida parece una concesión al sentimiento de los consumidores de que las gafas no son solo accesorios divertidos y modernos, promocionados por celebridades como Kylie Jenner, sino que tienen graves implicaciones para la privacidad: pueden ser utilizadas como dispositivos de vigilancia.

El origen del problema: cinta adhesiva sobre el LED
En su publicación sobre la nueva función de seguridad de la cámara, Meta se felicita señalando que “ningún otro tipo de cámara ha hecho esto y estamos orgullosos de liderar el esfuerzo de la industria”. Sin embargo, la compañía también admite que la medida fue necesaria porque algunas personas usaban cinta adhesiva para cubrir el LED, lo que ya había obligado a Meta a adaptar su tecnología para deshabilitar la grabación cuando el LED está bloqueado.
Determinados a seguir grabando sin consentimiento, esos mismos usuarios de gafas AI recurrieron a “esfuerzos sofisticados para modificar o destruir el LED de captura”, explica Meta en su anuncio. En otras palabras, la empresa está confirmando que algunas personas que usan estas gafas tienen agendas ocultas, en particular el deseo de grabar situaciones o personas (a menudo mujeres) sin su permiso.
Más allá del LED: filtraciones, demandas y planes de vigilancia continua
A pesar de promocionar el nuevo salvaguarda, Meta también está impulsando productos y funciones que piden a los usuarios que cedan más de su privacidad. Por ejemplo, la compañía está probando un prototipo de gafas AI que “recopilarían audio continuamente mientras toman fotos cada pocos segundos”, según fuentes cercanas al Financial Times.
Además, la política de privacidad de Meta explica que cualquier imagen que compartas con Meta AI puede usarse para entrenar su inteligencia artificial. Al mismo tiempo, la empresa enfrenta múltiples investigaciones y demandas por violaciones de privacidad relacionadas con las gafas Meta AI. Una demanda se originó después de que Meta cancelara un contrato con una empresa tecnológica subcontratada, luego de que algunos de sus trabajadores en Kenia denunciaran haber tenido que ver contenido gráfico —como sexo, desnudez y personas usando el baño— mientras entrenaban la IA de Meta utilizando videos de las gafas de los usuarios.

Un historial de escándalos de privacidad
La reputación de Meta en materia de privacidad lleva años empañada tras numerosas filtraciones y demandas perdidas por su presunta falta de medidas de seguridad infantil y su deseo de crecer a cualquier costo. Existen libros de denunciantes que documentan sus presuntos abusos, sin mencionar desastres de privacidad a gran escala como el escándalo de datos de Cambridge Analytica y otros.
Después del escándalo de Cambridge Analytica en 2018, Meta ahora insiste en su página de Actualización de Progreso de Privacidad: “Desde 2019, hemos invertido significativamente en personas, productos y tecnología para continuar evolucionando nuestro riguroso programa de privacidad”. Sin embargo, la compañía sigue adelante con ideas que muchos considerarían violatorias de la privacidad. El mismo día que anunció el nuevo salvaguarda para las gafas, compartió que Meta AI ahora puede usar las fotos públicas de Instagram de cualquier persona para crear imágenes de IA, a menos que te excluyas.
También creó funciones para usar Meta AI en imágenes de tu carrete de cámara que nunca has compartido, e implementó controles de privacidad tan pobres en su aplicación Meta AI que los usuarios terminaron exponiendo sus búsquedas embarazosas. Todo esto ocurre mientras Apple se negó a asociarse con Meta por preocupaciones de privacidad, la compañía graba las pulsaciones de teclas de sus empleados para entrenar su IA y planea vender anuncios dirigidos basados en datos de tus chats de IA.
Conclusión: un LED no calma todas las sospechas
Si bien un salvaguarda LED en las gafas AI puede ser una característica necesaria, los consumidores claramente aún tienen muchas razones para desconfiar de cómo la red social usará sus imágenes y datos, especialmente en sus planes más amplios de inteligencia artificial. La pregunta sigue siendo: ¿es suficiente una luz LED para frenar la vigilancia no deseada, o se necesitan medidas más profundas?