Adiós a un gigante de la defensa criminal
Roy Black, considerado el abogado penalista más influyente de su generación, falleció este lunes a los 80 años en su residencia de Coral Gables. El letrado seguía ejerciendo en su bufete de Biscayne Boulevard mientras luchaba contra una enfermedad.

Maestro de la estrategia legal
Nacido en Nueva York pero formado en la Universidad de Miami, Black revolucionó la defensa criminal con victorias emblemáticas:
- Caso William Kennedy Smith (1991): Logró la absolución por cargos de violación en el primer juicio televisado nacionalmente
- Caso William Lozano: Defendió al policía de Miami cuyo disparo desencadenó los disturbios de 1989 en Overtown y Liberty City
- Caso Luis Alvarez: Consiguió un veredicto favorable en el caso del oficial que mató a un joven en 1982
El arte de encontrar grietas
En su libro «Black’s Law» (1999), documentó cómo ganó casos imposibles detectando fallos en la investigación:
«Nunca piensas cómo debe ser estar en el lugar del acusado»
Su meticulosidad llegó a detalles como sugerir a su cliente Luis Alvarez afeitarse el bigote para suavizar su imagen durante el juicio.
Legado imborrable
Howard Srebnick, su socio durante 30 años, lo definió como «el más grande abogado penalista de la historia estadounidense». David O. Markus, primer reportero de su fallecimiento, destacó su capacidad única en tribunales.
Le sobreviven su esposa Lea, sus hijos RJ y Nora, y sus socios en Black Srebnick.