Impacto de las políticas de deportaciones y inmigración de Trump en cubanos en Miami
La comunidad cubana y cubanoamericana del sur de Florida muestra una clara división frente a las políticas del expresidente Donald Trump, apoyando una línea dura hacia el gobierno de la isla pero rechazando su ofensiva contra inmigrantes indocumentados, según una encuesta realizada entre el 6 y el 10 de abril.

Resultados contundentes de la encuesta
La encuesta, aplicada a 800 cubanos y cubanoamericanos desde los Cayos de Florida hasta el Condado Palm Beach, arrojó que un 68% desaprueba total o parcialmente el aumento de deportaciones de cubanos indocumentados sin antecedentes penales por parte de la administración Trump. Además, un abrumador 81% apoya permitir que los cubanos emigren legalmente a Estados Unidos.
- Desaprobación de deportaciones: 68%
- Apoyo a inmigración legal: 81%
- Reanudación de beneficios migratorios: 76% cree que la administración debería reanudar el procesamiento.
Voces de la comunidad: Entre el apoyo y el rechazo
Idalmis Alba, de 41 años y quien llegó de Cuba hace tres años junto a su esposo, Nelson Emilio Martín, resume el sentir de muchos:
“Salimos de Cuba huyendo. Estamos a favor de que se queden los que quieren prosperar. En cuanto a los que vinieron solo a ‘vivir del cuento’… a esos se les puede deportar”.
Alba critica que el proceso no sea selectivo: “Están deportando a todos sin considerar que muchos no han cometido ningún delito”.
Por otro lado, Albert Rodríguez, un administrador de 33 años nacido en el Condado Miami-Dade, refleja la opinión de los más jóvenes (donde un 53% desaprueba la política hacia Cuba) y argumenta:
“Tenemos una responsabilidad moral de acoger a las víctimas de nuestra propia política”,
refiriéndose al embargo y la estrategia estadounidense hacia la isla.
Un paisaje migratorio en constante cambio
Históricamente, los cubanos gozaron de privilegios únicos como la Ley de Ajuste Cubano de 1966, que permite solicitar la residencia permanente tras un año y un día en el país. La política de “pies secos, pies mojados” también les benefició hasta su fin bajo el presidente Barack Obama en 2017.
Sin embargo, el panorama se ha vuelto más incierto. La administración Trump eliminó un proceso de parole de la era Biden para cubanos, nicaragüenses, haitianos y venezolanos. Además, ha congelado solicitudes de tarjetas verdes, asilo, ciudadanía y permisos de trabajo.
Según el Cato Institute, casi un millón de solicitudes de beneficios migratorios de cubanos están en espera, incluyendo unas 36,000 para naturalización y más de 157,000 para la green card mediante la Ley de Ajuste Cubano.
Diferencias generacionales y de tiempo en EE.UU.
La encuesta revela matices: en general, quienes llevan más tiempo en Estados Unidos son más propensos a apoyar las políticas de inmigración de Trump hacia los cubanos. No obstante, una mayoría significativa (71%) de los que llegaron en la década de 1960 también favorece reanudar el procesamiento de beneficios.
Miguel Riveron, de 75 años y quien llegó como niño “Pedro Pan” en los 60, opina:
“Es difícil responder. Porque la ley es la ley, pero cada caso es diferente”.
Aboga por una evaluación caso por caso a través de los canales del sistema migratorio.
Apoyo a la presión contra el régimen, pero compasión con su pueblo
Un 79% de los encuestados apoya una intervención militar para remover al gobierno cubano o atender necesidades humanitarias. Asimismo, un 68% apoya las restricciones estadounidenses a los envíos de petróleo a Cuba.
Sin embargo, esta postura dura hacia el gobierno contrasta con el deseo de una estrategia más suave hacia los inmigrantes cubanos. Haydee Freire, de 76 años y llegada en 2005, lo expresa así:
“Apoyo tomar acción contra individuos que son criminales, pero no abusos… Hay familias que han estado en Estados Unidos por 20 años, trabajando aquí, que han construido una vida decente para sí mismas”.
Alan Lau, un agente inmobiliario de 67 años, añade: “Los beneficios deberían comenzar de nuevo. Es cruel”, resumiendo el llamado de gran parte de la comunidad a un trato más humano.