Un enfoque disruptivo en el Senado
En solo cinco meses como senador, Adam Schiff ha roto con la tradición de discreción que caracteriza a los nuevos integrantes de la cámara alta. El demócrata de California, famoso por liderar el primer juicio político contra Donald Trump, ha protagonizado acciones que desafían el protocolo basado en antigüedad:

Acciones clave que generan controversia
- Críticas públicas: Cuestionó abiertamente la decisión de su liderazgo sobre el proyecto republicano para evitar un cierre gubernamental
- Audiencia paralela: Organizó un simulacro bicameral siendo el miembro más nuevo del Comité Judicial
- Bloqueo de nominado: Prometió vetar al polémico candidato de Trump para fiscal federal de Washington D.C.
Reacciones en el Capitolio
«Déjense de comportarse como en la Cámara Baja»
– Senadora Maria Cantwell (D-Wash.)
Mientras figuras como Nancy Pelosi elogian su «entusiasmo cameral», veteranos del Senado advierten sobre la importancia del bipartidismo. Schiff defiende su postura: «Cuando cada día es una nueva crisis, nadie puede permitirse ser visto pero no escuchado».
Estrategia comunicacional
El senador mantiene su perfil público mediante:
- Videos explicativos en su plataforma Substack
- Audiencias paralelas (shadow hearings) para contrarrestar la agenda republicana
- Alianzas con colegas de la Cámara Baja como Jamie Raskin
