Un edificio fantasma en el corazón de Miami
Por primera vez desde su inauguración en 1928, el histórico Dade County Courthouse en 73 W. Flagler St. permanece silencioso y vacío. Tras 98 años como epicentro de la vida cívica y legal de la ciudad, este ícono arquitectónico ha sido reemplazado por una moderna torre judicial al otro lado de la calle, dejando atrás un legado lleno de historia e incertidumbre.

El peso de la historia y la necesidad de cambio
El antiguo palacio de justicia, con sus columnas neoclásicas, su lobby de dos pisos y sus famosos salones, fue testigo de juicios que marcaron época. Entre sus muros, Al Capone fue absuelto por fraude y Giuseppe Zangara, el intento de asesino del presidente Franklin D. Roosevelt, fue sentenciado a ejecución. Sin embargo, los años pasaron factura: problemas estructurales, filtraciones, moho y la falta de espacio hicieron insostenible su continuidad.
El amanecer de una nueva era judicial: el Osvaldo N. Soto Miami-Dade Justice Center
Frente al histórico edificio, ahora se alza el nuevo Osvaldo N. Soto Miami-Dade Justice Center, hogar de la división civil del Undécimo Circuito Judicial de Florida. La mudanza, completada en diciembre, se realizó sin interrumpir un solo juicio. El nuevo complejo, valorado en $263 millones, ofrece 46 salas espaciosas, tecnología de vanguardia, accesibilidad mejorada y una mayor seguridad.
- Mejoras clave: Cada juez tiene su propia sala, con espacios para deliberación del jurado y salas de mediación.
- Arte público: Alberga obras por valor de unos $5 millones, incluidos paneles restaurados del ilustrador Charley Harper.
- Comodidad: Baños en cada piso, amplias ventanas con luz natural y vistas panorámicas del downtown de Miami.

¿Qué futuro aguarda al Dade County Courthouse?
El destino del edificio histórico es una incógnita. Protegido como hito histórico desde 1985 e inscrito en el Registro Nacional de Lugares Históricos en 1989, el condado intentó venderlo a desarrolladores, posiblemente para convertirlo en un hotel boutique, pero no hubo ofertas firmes. Ahora, podría ser subastado mientras el condado gasta millones anuales en su mantenimiento básico.
«Me preocupa muchísimo. Es un lugar especial por muchas razones. Probablemente fue el edificio principal en Miami durante muchos años», expresó Paul George, historiador residente del museo HistoryMiami.
Un legado que perdura en la memoria
Para muchos, el edificio no es solo arquitectura; es un símbolo. Apodado «Cielito Lindo» por los inmigrantes cubanos detenidos en su cárcel, sus espacios interiores protegidos, como la fuente de agua de la era de la segregación y la majestuosa Sala 6-1, son testigos silenciosos del pasado judicial y social de Miami.
Aunque el nuevo centro de justicia es «utilitario» y «extremadamente funcional», en palabras de los jueces, la esperanza es que el viejo courthouse encuentre una nueva vida que honre su historia. Como señaló el abogado Joseph Serota, «Tengo la esperanza de que Miami está creciendo tan rápido que alguien le encontrará un lugar».