El giro en la política climática de Estados Unidos bajo la administración Trump
La elección de Donald Trump como el 47.º Presidente de los Estados Unidos ha marcado un cambio significativo en la postura del país frente a la crisis climática global. Su enfoque se ha centrado en el dominio energético, subordinando las agendas ambientales a la producción de combustibles fósiles.

Impacto en la industria y el medio ambiente
La política energética promovida por Trump ha revitalizado sectores industriales, como refinerías y plantas de producción, que dependen de combustibles fósiles. Esto se traduce en un aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero, priorizando el crecimiento económico a corto plazo sobre la sostenibilidad.

¿Qué significa este cambio para el futuro climático?
La subordinación del clima al dominio energético podría tener consecuencias a largo plazo para los compromisos internacionales de reducción de emisiones. Estados Unidos, como uno de los mayores emisores, juega un papel crucial en la lucha contra el cambio climático.
El enfoque en la producción de energía fósil bajo la administración Trump redefine la relación entre economía y medio ambiente, generando debate global.
Este artículo analiza cómo el cambio de política climática en Estados Unidos bajo el liderazgo de Trump está reconfigurando las prioridades nacionales y su impacto potencial en el escenario internacional.