El gobierno de Trump construye un caso para una posible acción militar en Cuba
A medida que los líderes cubanos rechazan reformas y las negociaciones con EE. UU. se estancan, la administración Trump parece estar preparando el terreno para justificar una eventual intervención militar en la isla si la diplomacia y las sanciones no provocan cambios significativos, según expertos militares y exfuncionarios estadounidenses.
Aumento de la presión: visitas y acusaciones
En una escalada rápida, la administración envió al director de la CIA, John Ratcliffe, a La Habana la semana pasada para advertir al régimen de Castro: que haga cambios ahora, que tome en serio a Trump, que expulse a adversarios extranjeros de la isla. Además, se indicó que se prepara una acusación formal contra Raúl Castro por el derribo de dos aviones civiles de la organización de exiliados cubanos Hermanos al Rescate.
La visita de la CIA y la inminente acusación forman parte de una campaña de presión para obtener concesiones o fracturar a las élites de poder cubanas, explicó Bryan Fonseca, exanalista del Comando Sur de EE. UU. y actual viceprovost para defensa y seguridad nacional en la Universidad Internacional de Florida. „Estas medidas podrían interpretarse como las primeras etapas para comenzar a decir: si las cosas no cambian, vamos a pasar a la acción cinética”, un término militar para el combate.
“No creo que sea inminente, pero es posible; no se puede descartar”, dijo Frank Mora, exsubsecretario de Defensa para el Hemisferio Occidental.
Vuelos de vigilancia y acumulación de inteligencia
Durante meses, aviones de vigilancia y drones militares estadounidenses han volado cerca de la costa cubana, probablemente recopilando información para actualizar planes militares. Según datos de seguimiento de vuelos, CNN reportó 25 vuelos entre principios de febrero y principios de mayo. Fonseca afirmó que „no tiene dudas” de que el Pentágono tiene planes para tomar Cuba por la fuerza, aunque eso no significa que se vayan a ejecutar.

La inteligencia sobre drones: ¿pretexto o realidad?
Un informe de Axios del domingo citó inteligencia clasificada que indica que Cuba ha obtenido más de 300 drones militares de Rusia e Irán y ha discutido planes de guerra con drones en caso de un ataque estadounidense. Las autoridades cubanas no han negado la adquisición, pero rechazan la idea de atacar intereses de EE. UU. El viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossío, declaró que „Cuba tiene el derecho a defenderse contra la agresión externa” y acusó a Washington de „fabricar pretextos”.
El líder cubano Miguel Díaz-Canel insistió el lunes que la isla no es una amenaza y no planea atacar a Estados Unidos, pero advirtió que una acción militar estadounidense llevaría a un „baño de sangre”.

Expertos divididos sobre la credibilidad de la inteligencia
Juan González, exdirector del Consejo de Seguridad Nacional para el Hemisferio Occidental bajo el presidente Biden, dijo que durante su gestión no vio evidencia de que Cuba adquiriera drones. „¿Tienen 300 drones? Tal vez. Pero es una broma de arsenal si la historia es cierta, y no hay información que respalde que planeen atacar Guantánamo”, afirmó. Otro exfuncionario de alto rango bajo Biden, que pidió no ser identificado, cuestionó la probabilidad de que drones de ataque iraníes sean usados contra la base naval de EE. UU. en Guantánamo, señalando que el proveedor tradicional de Cuba ha sido Rusia, no Irán.
El martes, Trump volvió a decir que un acuerdo con Cuba es posible. „Creo que sí. Puedo hacerlo, ya sea que cambien el régimen o no. Han sido un régimen duro y han matado a mucha gente. Pero es un país que realmente necesita ayuda. No pueden encender las luces, no pueden comer. No queremos ver eso”, declaró a los periodistas.
¿Qué sigue? Entre la diplomacia y la fuerza
Aunque una acción militar no parece inminente, los expertos coinciden en que no se puede descartar. La combinación de visitas de la CIA, acusaciones judiciales, inteligencia sobre drones y vuelos de vigilancia sugiere que la administración Trump está construyendo un expediente para justificar el uso de la fuerza si la presión económica y diplomática no logra doblegar al régimen cubano. Como concluyó Fonseca: „Es una señalización. No significa que vayan a entrar mañana”.