Un cambio cauteloso en la cobertura mediática venezolana
Tras la captura del expresidente Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses a principios de enero de 2026, algunos medios de comunicación tradicionales en Venezuela, sometidos a años de censura, han comenzado a incluir voces opositoras en sus contenidos, un cambio que ciudadanos celebran pero que periodistas califican de insuficiente y lleno de incertidumbre.

Medios tradicionales rompen el silencio
El canal de televisión abierta Venevisión se ha convertido en un ejemplo notable de este cambio. A finales de enero, transmitió declaraciones de la líder opositora exiliada María Corina Machado, quien expresó su deseo de pronto retorno a Venezuela. Además, por primera vez en años, ha cubierto quejas de familiares de presos políticos y protestas de la oposición, como la caravana liderada por Juan Pablo Guanipa tras su liberación.
Otro canal, Televen, también emitió un editorial sobre una marcha estudiantil convocada para el 12 de febrero, afirmando que
«la verdadera unidad nacional no es uniforme. Es la capacidad de ponerse de acuerdo en un propósito común: la paz».
Ciudadanos perciben un alivio, pero periodistas advierten represión
Venezolanos como Margarita Carrasquel (68 años) y Natalia Gutiérrez (51 años) ven en esta cobertura una señal de que es menos peligroso oponerse al gobierno. En redes sociales, los comentarios alaban a Venevisión por actuar «sin miedo».
Sin embargo, desde dentro del gremio periodístico, la perspectiva es muy diferente. El periodista y activista Luis Carlos Díaz describe el avance como «milimétrico» y señala que la prensa sigue enfrentándose a la represión. «Los medios tradicionales siguen bajo el control de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel), que sigue en manos del mismo oficial militar», afirmó Díaz, refiriéndose a Jorge Elieser Márquez.
Un entorno hostil que perdura
- Censura histórica: En 2017, Conatel suspendió la transmisión de CNN en Español y ha impuesto controles estrictos.
- Hambre de información: Díaz habla de una población malinformada tras el cierre de al menos 400 estaciones de radio y televisión y el bloqueo de redes como X.
- Periodistas bajo presión: María, reportera de un medio digital que pidió anonimato por miedo, describe un estado de «incertidumbre total» y mantiene medidas de seguridad como viajar en grupo y borrar sus chats.
- Presos políticos de la prensa: Al menos cuatro periodistas permanecen detenidos hasta la fecha.
Las demandas para una prensa realmente libre
Luis Carlos Díaz exige acciones concretas para demostrar un compromiso con la libertad de prensa:
- Libertad para los periodistas encarcelados.
- Autonomía real para Conatel, que deje de estar controlada por el régimen.
- Levantamiento de prohibiciones a medios de comunicación y de los bloqueos digitales.
- Transmisión libre y regular de voces opositoras como María Corina Machado y Edmundo González –a quien muchos consideran ganador de las elecciones presidenciales de julio de 2024–.
«Si solo puede hablar la oposición elegida por el chavismo, entonces eso no es oposición ni es el país real», sentenció Díaz.
Un camino largo por delante
A pesar de los cambios visibles en la pantalla, el temor a represalias sigue profundamente arraigado entre los comunicadores. Como reflexiona la periodista María: «Creo que me dirán: ‘Se acabó todo, y eres libre de decir lo que quieras’, y yo tendré miedo de decirlo». La sombra de años de represión a la prensa en Venezuela aún es larga, y la verdadera ruptura con la censura, según los expertos, está por venir.