La catástrofe sísmica en Venezuela entró este lunes en su quinto día, mientras los equipos de rescate continúan buscando sobrevivientes entre montañas de escombros. La cifra oficial de fallecidos aumentó a al menos 1.719, con 5.034 heridos, 15.866 desplazados y 22.619 personas afectadas, según cifras actualizadas difundidas por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez.
Dos terremotos gemelos y una réplica constante
Los sismos de magnitud 7.2 y 7.5 sacudieron Venezuela el 24 de junio con solo 39 segundos de diferencia. Desde entonces, el país ha registrado 611 eventos sísmicos, incluidas las dos sacudidas principales y 609 réplicas. La mañana del lunes se sintió una réplica de magnitud 4.2 que, aunque no causó daños adicionales, mantiene en vilo a la población.

Indignación y obstrucción a la ayuda
La frustración entre los sobrevivientes y voluntarios va en aumento. Acusan a las autoridades de retrasar la entrega de ayuda, restringir los rescates civiles y minimizar la verdadera magnitud de la tragedia. Rubén Chirinos, presidente de la encuestadora Meganalisis, señaló tras sondeos de campo: “El enfado hacia la respuesta del gobierno está en otro nivel”.
Las quejas más recurrentes apuntan a que militares y policías obstaculizaron la ayuda humanitaria recolectada por ciudadanos durante las primeras horas críticas. Videos en redes sociales muestran a residentes confrontando a soldados, acusándolos de saquear apartamentos y confiscar suministros donados. La desconfianza hacia las fuerzas armadas, ya golpeadas por años de desaprobación superior al 70%, parece haberse agravado.
“Esta era su oportunidad de rehabilitar su imagen. En cambio, muchos venezolanos sienten que se convirtieron en espectadores de la tragedia”.
– Rubén Chirinos, encuestador
Discrepancias en las cifras de víctimas
Aunque el gobierno reporta más de 1.700 muertos, muchos venezolanos creen que el número real es mucho mayor. Los registros de personas desaparecidas elaborados por familias contienen decenas de miles de nombres, aunque las fallas de comunicación dificultan la verificación. Chirinos comparó la gestión oficial de datos con lo ocurrido durante la pandemia de COVID-19, cuando se acusó al gobierno de minimizar las cifras.
Daños estructurales masivos
Según Jorge Rodríguez, 855 edificios resultaron afectados: 189 colapsaron por completo y 666 sufrieron daños parciales o graves. Entre las estructuras dañadas hay torres residenciales, escuelas, edificios comerciales y públicos. Una evaluación preliminar de la NASA mediante imágenes satelitales de radar estima que hasta 58.870 edificios podrían haber resultado dañados o destruidos, una cifra muy superior a la reportada oficialmente.
La Agencia Espacial Europea también utiliza datos del satélite Sentinel-1 para mapear deformaciones del terreno, que muestran desplazamientos en amplias zonas de la costa central de Venezuela.
Operativo internacional de rescate
La ONU coordina el esfuerzo internacional en colaboración con el gobierno de Delcy Rodríguez. Actualmente operan en Venezuela 3.319 rescatistas de 45 delegaciones extranjeras, apoyados por 140 perros de rescate, 49 vehículos y 707.063 artículos de ayuda humanitaria. El coordinador humanitario de la ONU en Venezuela, Gianluca Rampolla, afirmó que la prioridad sigue siendo localizar sobrevivientes atrapados, aunque ya se superaron las primeras 72 horas críticas.
Rampolla destacó la cooperación con equipos de rescate estadounidenses, señalando que Washington fue uno de los primeros gobiernos en comprometer fondos de emergencia, pese a las tensiones políticas previas.
Respuesta humanitaria en cifras
- Atención médica: 12.402 personas
- Familias asistidas: 75.238
- Alimentos distribuidos: 7.237.000 kg de comida y 22.478 bolsas
- Agua entregada: 754.038 litros
- Electricidad restaurada en La Guaira: 90%
- Refugios habilitados: 15 en La Guaira y 50 campamentos en el Gran Caracas
- Voluntarios registrados: 10.834
Dos Venezuelas frente a la crisis
Chirinos describió la situación como un contraste entre “dos Venezuelas”: una de solidaridad y sacrificio ciudadano, y otra de burocracia y obstrucción. Por ahora, la mayoría de los venezolanos se concentra en sobrevivir: buscar medicinas, refugio, comida y familiares. Analistas advierten que la ira contenida podría estallar una vez que pase la emergencia inmediata.

“Lo único que contiene la ira ahora es la propia emergencia. La gente está demasiado ocupada sobreviviendo”. – Rubén Chirinos.