Alto funcionario de la DEA enfrenta cargos por corrupción y fraude migratorio
Un supervisor de la Administración para el Control de Drogas (DEA) de Estados Unidos, asignado a operaciones antinarcóticas en el Caribe, ha sido acusado de aceptar miles de dólares en sobornos a cambio de ayudar a nacionales extranjeros a obtener visas para ingresar al país.
Los detalles de la acusación
Según documentos judiciales desclasificados un viernes en un tribunal federal, Melitón Cordero, de 47 años, está acusado de participar en un esquema de sobornos y fraude de visas. Se alega que, durante su asignación en la embajada de EE.UU. en Santo Domingo, Cordero aceleró al menos 119 solicitudes de visa no inmigrante, al menos una de las cuales se presume fraudulenta.
Una fuente indicó que Cordero cobraba aproximadamente $3,000 por cada visa, y que a menudo capacitaba a los solicitantes para sus entrevistas con oficiales consulares.
Arresto y cierre inmediato de la oficina
Cordero, quien había trabajado durante seis años en la embajada estadounidense en la República Dominicana, fue arrestado un jueves en Washington D.C. El incidente provocó el cierre temporal de la oficina de la DEA en Santo Domingo, una de las operaciones antinarcóticas más grandes del Caribe.

En un comunicado en la red social X, la embajadora de EE.UU., Leah F. Campos, declaró: «Es una violación repugnante y vergonzosa de la confianza pública usar el cargo oficial para beneficio personal… No toleraré ni siquiera la percepción de corrupción».
Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores de la República Dominicana, Roberto Alvarez, afirmó que el cierre se debió a una investigación interna y que «no tiene relación alguna con el gobierno dominicano o cualquier funcionario dominicano».
Reacción de la DEA y un precedente preocupante
En un comunicado, la DEA aseguró que mantiene a su personal bajo los más altos estándares de integridad y que cualquier alegación de corrupción es tratada con la máxima seriedad. «No hay tolerancia dentro de esta agencia para conductas que empañen la placa o erosionen la confianza», señaló la agencia.
El caso evoca un escándalo anterior. En 2015, un caso de narcotráfico conocido como «the sugar boat» en Haití llevó al Departamento de Justicia a investigar presuntas irregularidades de agentes antidrogas estadounidenses. Aquel incidente culminó con el cierre de la oficina de la DEA en Haití en 2024.
Una traición a la confianza pública
La fiscal Jeanine Pirro condenó enérgicamente las acciones de Cordero, afirmando que «traicionó su rol como alguien en quien el pueblo estadounidense confió para ejecutar fielmente sus deberes». Los documentos de la acusación detallan que, en al menos una ocasión, Cordero entregó un pasaporte y una visa a un nacional extranjero a cambio de efectivo.
«Este comportamiento por parte de cualquier funcionario gubernamental es inaceptable y no será tolerado», concluyó Pirro.