El desafío dual de Rubio en la administración Trump
El secretario de Estado Marco Rubio asumirá temporalmente el cargo de asesor de seguridad nacional de Donald Trump, un movimiento que lo posiciona como figura clave en las tensiones geopolíticas, especialmente en las negociaciones entre Rusia y Ucrania. Esta doble función, sin precedentes desde la era de Henry Kissinger, genera escepticismo entre expertos.

Voces críticas y advertencias
- John Bolton, exasesor de seguridad nacional: “No veo cómo puede hacer ambos trabajos. Algo tiene que ceder”.
- Robert D. Kaplan, autor de relaciones internacionales: “No es una situación estable. Gestionar el Departamento de Estado ya es suficientemente complejo”.
El fantasma de Kissinger
La última vez que un secretario de Estado asumió ambas funciones fue en 1973 con Henry Kissinger, quien mantuvo los roles durante dos años. Sin embargo, Stephen R. Sestanovich, del Consejo de Relaciones Exteriores, advierte: “Kissinger dejó un equipo experimentado en el NSC. Rubio ni siquiera ha terminado de aprender a ser secretario de Estado”.

Ucrania: entre presiones y contradicciones
Mientras Trump afirma que “Ucrania quiere llegar a un acuerdo”, Rubio ha señalado que rusos y ucranianos están “muy lejos” de un pacto. Analistas cuestionan si el secretario podrá influir genuinamente en la política exterior, dado el nacionalismo antiintervencionista del entorno MAGA.
El factor Witkoff
Steve Witkoff, enviado especial de Trump y su compañero de golf, ha liderado cuatro reuniones infructuosas con Vladimir Putin. “Witkoff regresa sin avances concretos”, critica Peter Doran de la Fundación para la Defensa de las Democracias.
¿Hacia un retiro estadounidense?
Rubio advirtió que la administración debe decidir pronto si mantiene su apoyo a Ucrania: “Si no hay avances, el presidente tendrá que evaluar cuánto tiempo más dedicaremos a esto”. Sin embargo, Kaplan interpreta esto como una táctica negociadora más que un abandono real.