Búsqueda angustiosa tras el colapso del Hotel Santuario La Llanada
Oswadeliz Núñez Ramírez, madre del joven Daniel Alejandro Núñez Ramírez, de 28 años, ha pasado cinco días buscando sin descanso a su hijo en hospitales y morgues de La Guaira y Caracas. Daniel, quien fue deportado de Estados Unidos junto a otros 146 migrantes, llegó a Venezuela el mismo día que dos poderosos terremotos sacudieron el país.
Un miembro del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional, que se identificó solo como “Jonathan”, dijo a Núñez Ramírez que él mismo había sacado a su hijo de entre los escombros del Hotel Santuario La Llanada, que colapsó durante los sismos. Sin embargo, cinco días después, el paradero del joven sigue siendo un misterio. “No aparece por ningún lado”, declaró la madre al Miami Herald desde la morgue de Caracas, uno de los muchos lugares donde ha buscado.

Secuencia de los hechos
El vuelo de deportación, operado por ICE Air y fletado por Global X, partió de Phoenix, Arizona, con escalas en El Paso, Texas, y Miami, antes de aterrizar en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía a las 12:30 p.m. del 24 de junio. Ese mismo día, según cifras oficiales del presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, los terremotos dejaron al menos 1.719 muertos, 5.034 heridos y 15.866 desplazados.
La madre habló con su hijo por última vez 50 minutos antes de los sismos. Daniel no tuvo tiempo de decirle dónde se encontraba. Más tarde, Oswadeliz supo que varios de los deportados habían sido trasladados al Hotel Santuario tras llegar al país. “Cuando llegué, lo primero que hice fue ir a los hospitales. Luego fui al Hotel Santuario”, relató. La residencia estaba casi completamente derrumbada; solo una docena de personas lograron salvarse por sus propios medios.
“No sé si mi hijo está enterrado allí, no sé si mi hijo está vivo” — Oswadeliz Núñez Ramírez
Críticas a la información oficial
Fátima Gabriela Núñez, prima de Daniel, denunció que la zona del hotel está bajo resguardo del servicio de inteligencia, impidiendo que las familias participen en las labores de rescate. “Como en tantas otras ocasiones, se están burlando del público”, dijo. La familia recorrió cada hospital y morgue de Caracas y La Guaira sin éxito. “Era información falsa que solo aumentó nuestra angustia”, agregó.
Acciones legales en perspectiva
Núñez Ramírez, abogada de profesión, planea demandar a los gobiernos de Estados Unidos y Venezuela. Argumentó que su hijo y los demás migrantes fueron tratados “como perros” en ambos países. Una vez que conozca el destino de su hijo, se propone reunir a las familias de los demás deportados para presentar una demanda colectiva.
Un portavoz del Departamento de Seguridad Nacional de EE.UU. declaró: “Este vuelo llegó de manera segura a Venezuela y todos los extranjeros ilegales a bordo fueron devueltos a su país. Cuando una persona ya no está bajo custodia de ICE, ICE ya no es responsable de ella”.
Mientras tanto, la búsqueda de Daniel Alejandro Núñez Ramírez continúa. Su madre no ceja en su empeño, esperando encontrar a su hijo con vida o al menos la verdad sobre lo ocurrido aquella fatídica jornada.