La Copa del Mundo bajo la sombra de la política «America First»
La obsesión de Donald Trump por liderar uno de los mayores eventos deportivos del planeta choca con su política exterior agresiva en su segundo mandato, generando fricciones con Canadá y México, socios en la organización del Mundial 2026.

Tarifas, inmigración y tensiones diplomáticas
Mientras Estados Unidos albergará 60 de los 104 partidos en 11 ciudades, las recientes tarifas comerciales contra sus vecinos y las burlas sobre anexar a Canadá como el «estado 51» complican la colaboración trinacional. A esto se suma el control migratorio estricto, que genera dudas sobre el tratamiento de millones de aficionados.
«Las tensiones son buenas. Harán el evento más emocionante», declaró Trump durante la reunión del Grupo de Trabajo para el Mundial en la Casa Blanca.
Logística y seguridad: un desafío sin precedentes
- Visión de Trump: Compara el evento con «tres Super Bowls diarios durante un mes».
- Coordinación federal: Se desplegarán centros de comando en las 11 ciudades sede, incluyendo Miami, Nueva York y Los Ángeles.
- Presupuesto: Las ciudades solicitaron $625 millones al Congreso para seguridad.
El reto migratorio
JD Vance, vicepresidente, advirtió: «Queremos que los aficionados vengan… pero luego deberán irse a casa. Si no, tendrán que hablar con la secretaria Kristi Noem».
Nombres clave en la organización
- Andrew Giuliani (hijo del exalcalde de NY) lidera el grupo de trabajo.
- Phil Hegseth, hermano del secretario de Defensa, coordina con el Departamento de Seguridad Nacional.
- Nick Luna, subjefe de gabinete, supervisa proyectos como el Mundial y los Juegos Olímpicos 2028.
Preparativos en las ciudades sede
Alex Lasry, director del comité de NY/NJ, destacó: «El fútbol es el deporte del mundo, y esta es una oportunidad única para mostrar liderazgo global». Mientras, ciudades como Seattle aceleran obras de infraestructura para el evento.