Entre la gobernación y la proyección nacional
JB Pritzker, gobernador de Illinois por dos períodos, equilibra su gestión estatal con una creciente influencia en el Partido Demócrata. Sus críticas frontales a Donald Trump y su financiamiento a causas progresistas lo posicionan como figura clave en la estrategia opositora.

La batalla ideológica contra Trump
- Inmigración: Critica las deportaciones de «personas que pagan impuestos y viven aquí décadas», contrastando con otros demócratas.
- Derechos trans: Defiende políticas LGBTQ+ y cuestiona la «falta de empatía republicana» ante tasas de suicidio en menores.
- Retórica combativa: Tilda a Trump de «narcisista» y «rico en estupidez», comparando algunas políticas con el nazismo.
Estrategia nacional y raíces locales
A través de Think Big America, su organización sin fines de lucro:
- Invierte en iniciativas de derechos reproductivos en 9 estados
- Donó $1.5 millones para elecciones judiciales en Wisconsin
- Participa en cenas de recaudación clave en Nuevo Hampshire y Míchigan
Críticas republicanas
«Está aplastando a Illinois. Salven a Estados Unidos de JB Pritzker»
– Kathy Salvi, líder republicana estatal
Los detractores señalan el déficit presupuestario de $3 mil millones y lo acusan de «grandilocuencia política».
Legado y tensiones históricas
La rivalidad con Trump data de los 90 por disputas hoteleras en Nueva York. Durante la pandemia, Pritzker reveló que el expresidente condicionó ayuda médica a elogios públicos, incumpliendo después su palabra.