¿Pueden los cubanoamericanos invertir en Cuba? Los desafíos son enormes
La posibilidad de que cubanos en el sur de Florida y otros lugares fuera de la isla puedan pronto invertir y ser dueños de negocios en Cuba podría ser poco más que una invitación y una fantasía. Expertos señalan que, en el camino de cualquier inversión, se encuentran las sanciones del gobierno estadounidense y la masiva y tortuosamente lenta burocracia del gobierno cubano.

Obstáculos legales en Cuba: Falta de garantías y riesgo de confiscación
El 16 de marzo, el ministro de Comercio Exterior de Cuba, Oscar Pérez-Oliva Fraga, dijo que La Habana permitiría a los cubanos que viven en el exterior invertir y poseer negocios en la isla. Sin embargo, el mayor obstáculo que enfrentarían los cubanoamericanos es la ausencia de un marco legal que ofrezca garantías a los inversores.
En Cuba no existe un estado de derecho que permita que los casos sean juzgados por un tribunal independiente, las leyes se cambian con frecuencia y la confiscación es parte del código legal y puede usarse como herramienta de represión, según abogados conocedores de las leyes cubanas.
“La garantía que proporciona la ley cubana a un inversor es la posibilidad de comparecer ante un tribunal que no es independiente”, dijo Eloy Viera Cañive, consultor legal en El Toque.
La abogada Laritza Diversent, directora de la organización Cubalex, señaló que las frecuentes enmiendas a las leyes cubanas son una señal de alarma importante para los inversores. Además, subrayó que la confiscación de propiedades está presente en el código legal cubano y puede llevarse a cabo por cualquier sospecha de tráfico de influencias.
Casos que encienden las alarmas: Inversores atrapados en la red legal
- Frank Cuspinera Medina: Dueño del «Costco cubano», Diplomarket, fue arrestado en junio de 2024 acusado de evasión fiscal y lavado de dinero. Desde la prisión denunció tortura psicológica y manipulación judicial.
- Max Marambio: Chileno y amigo de Fidel Castro, fue sentenciado en ausencia en 2011 a 20 años por fraude. Había hecho negocios con el gobierno cubano durante 16 años.
- Cy Tokmakjian: Empresario canadiense arrestado en 2011 y sentenciado en 2014 a 15 años por soborno. Sus negocios fueron confiscados y liberado en 2015 después de tres años.

Barreras adicionales: Tierra, bancos y migración
Propiedad de la tierra y desarrollo urbano
Todo el terreno urbanizado es oficialmente propiedad del gobierno. Eloy Viera Cañive explicó: «Un edificio puede ser de propiedad privada, pero el terreno, una vez que el edificio desaparece, es propiedad del estado». Para la agricultura, el estado posee el 80% de la tierra cultivable, y la constitución establece que la propiedad de la tierra es irreversible.
Bancos estatales y control de capital
En Cuba, todos los bancos son propiedad del estado, lo que permite al gobierno controlar la política bancaria y evitar que las empresas saquen su dinero del país. Desde noviembre, cientos de empresas extranjeras en Cuba no han podido retirar o transferir fondos al exterior.
Requisitos migratorios y pérdida de protección consular
Bajo las leyes cubanas actuales, aquellos que dejaron Cuba deben reingresar a la isla usando un pasaporte cubano, y no se reconoce otra ciudadanía, por lo que serán tratados como cubanos por las autoridades de la isla, sin recurso a servicios consulares extranjeros.

El embargo estadounidense y las tensiones políticas
Desde el lado estadounidense, los empresarios que desean tener negocios en Cuba necesitarían autorización de los Departamentos del Tesoro y Comercio de EE.UU., que hacen cumplir el embargo a la isla. Bajo la Ley Helms-Burton de 1996, levantar el embargo está condicionado a la existencia de un gobierno democrático en Cuba.
El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, dijo que las medidas anunciadas por Cuba «no son lo suficientemente drásticas» para resolver los problemas económicos de la isla. El líder cubano Miguel Díaz-Canel respondió con un tono beligerante a los comentarios del presidente Donald Trump.
Conclusión: Sin cambios institucionales, la inversión sigue siendo un riesgo
Eloy Viera Cañive resume: «Deben estar claros de que en Cuba no hay un contexto legal o instituciones que ofrezcan garantías. No basta con que un ministro venga y diga que van a abrir las puertas. Institucionalmente, nada ha cambiado». Hasta que no haya cambios significativos en la ley cubana, invertir en la isla sigue siendo precario para los cubanoamericanos.