Petro regresa a Haití en medio de crisis y desafíos
El presidente colombiano Gustavo Petro aterrizó el viernes en un Puerto Príncipe asolado por pandillas, acompañado por dos de sus principales ministros en una aeronave estampada con República de Colombia. Esta visita coincide con la apertura oficial de la nueva embajada colombiana en la capital haitiana.

Contexto histórico y desafíos actuales
La visita se produce en vísperas del Día de la Independencia de Colombia (20 de julio), hito histórico donde Haití proporcionó armas y soldados para la liberación de Colombia, Venezuela, Ecuador y Panamá del dominio español. Petro busca un renovado acercamiento con Haití, donde grupos armados controlan la capital y 17 mercenarios colombianos permanecen encarcelados por el asesinato en 2021 del presidente Jovenel Moïse.

Tensiones políticas y agenda bilateral
Anunciada el jueves por el primer ministro Alix Dider Fils-Aimé, la visita originalmente planeada para el ministro de defensa colombiano se transformó en visita presidencial. Se espera concretar acuerdos de cooperación, incluyendo formación militar para 1.000 haitianos en Colombia y compra de armas.
«Petro ha quemado sus puentes en Washington y un viaje a Haití no va a absolver sus indiscreciones pasadas»
– Eddy Acevedo, experto en seguridad nacional
Trasfondo diplomático
Con menos de 10 meses en su mandato, Petro enfrenta acusaciones de drogadicción, divisiones en su gabinete y tensas relaciones con Estados Unidos, particularmente con el presidente Donald Trump y el secretario de Estado Marco Rubio. Analistas sugieren que esta visita busca elevar su estatura internacional y mejorar relaciones con Washington.
La visita incluye pernocta en Haití, marcando un hito en las relaciones bilaterales que comenzaron simbólicamente en Jacmel (enero 2025), ciudad histórica vinculada a los movimientos independentistas de Simón Bolívar.