Líderes caribeños navegan entre presión de EE.UU. y dependencia histórica de Cuba
La reunión anual de la Comunidad del Caribe (CARICOM) se convirtió esta semana en el escenario de un choque diplomático entre el congresista republicano de Miami, Carlos Giménez, y el Primer Ministro de Jamaica, Andrew Holness. El punto de fricción fue la postura de Jamaica respecto a la crisis en Cuba, mientras los líderes regionales buscan equilibrar las presiones de Washington con las realidades históricas y humanitarias de su vecindario.

El discurso medido de Holness: Vecindad y advertencias
Al tomar la palabra, el Primer Ministro jamaiquino, Andrew Holness, estableció un tono que reconocía la complejidad de la situación. Señaló que Cuba es un vecino caribeño cuyos médicos y maestros están integrados en toda la región, pero advirtió sobre la grave crisis económica y humanitaria que enfrenta la isla.
“Una crisis prolongada en Cuba no permanecerá confinada a Cuba. Afectará la migración, la seguridad y la estabilidad económica en toda la cuenca del Caribe”, afirmó Holness.
En su intervención, dejó claro que Jamaica apoya la democracia en Cuba y abogó por una acción colectiva y responsable por parte de los líderes del CARICOM, subrayando que la prosperidad sostenible requiere apertura política y económica.

La dura réplica de Giménez desde Miami
La postura moderada y de realpolitik de Holness no fue bien recibida por el congresista Carlos Giménez. En una publicación en la red social X, el representante por Florida acusó al primer ministro y a su partido, el Jamaica Labor Party (JLP), de encubrir a una «dictadura moribunda» en Cuba.
“Es lamentable que el JLP encubra a la moribunda dictadura en #Cuba, cuando el régimen de Castro intervino repetidamente en la política de #Jamaica para exacerbar las tensiones partidistas y socavar al JLP”, escribió Giménez, agregando una advertencia: “Jamaica enfrentará las consecuencias”.
La defensa de la posición
Rey Anthony, jefe de gabinete de Giménez, defendió la declaración del congresista, explicando que buscaba resaltar el contraste con la postura más firme contra los regímenes de Cuba y Venezuela expresada por la Primera Ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar.
La réplica de Holness y la realidad caribeña
Consultado por los comentarios de Giménez, el Primer Ministro Holness respondió con firmeza: “No se amenaza a los amigos”. Añadió que dudaba que el congresista hubiera escuchado o leído a fondo su presentación, en la que Jamaica se declaró a favor de la democracia y los derechos humanos.
Este choque subraya la difícil posición de los líderes caribeños. Muchos se educaron en Cuba, y las brigadas médicas cubanas han sido el sostén de frágiles sistemas de salud regionales. Ahora, con EE.UU. bloqueando el suministro de petróleo a Cuba, estos países sienten que sus antiguos aliados los están dejando atrás.

Preocupación regional y llamado humanitario
Otros líderes, como la Primera Ministra de Barbados, Mia Mottley, expresaron preocupación por la situación en Cuba y la necesidad de apoyo humanitario. Mottley señaló que cualquier desarrollo en la isla afectará de una u otra manera al Caribe.
“Por lo tanto, esperamos poder trabajar juntos para asegurar que las cosas se recuperen, en última instancia, en beneficio del pueblo, y para garantizar que lo que suceda no afecte negativamente al Caribe”, concluyó Mottley, resumiendo el sentimiento general de búsqueda de una solución colectiva y estable para una crisis que trasciende fronteras.