Un Enfoque por Fases: Seguridad Primero, Transición Después
La administración del entonces presidente Donald Trump ha estado ejecutando una estrategia por fases para estabilizar Venezuela, siguiendo la captura del expresidente Nicolás Maduro a principios de este año. El plan prioriza la seguridad y la recuperación económica bajo el liderazgo interino de Delcy Rodríguez, mientras Washington profundiza gradualmente su compromiso con Caracas.
El enfoque, descrito recientemente por el alto funcionario de defensa estadounidense Joseph Humire en un foro en Miami, visualiza una secuencia de estabilización, recuperación y eventual transición política. Humire, asistente del secretario de defensa para la defensa nacional y asuntos de seguridad de las Américas, subrayó que la base de todo el proceso es la seguridad.
“Tienes estabilización, tienes recuperación y luego tienes transición. La estabilización y la recuperación son fases concurrentes… pero obviamente, el fundamento de la estabilización es la seguridad”, afirmó Joseph Humire.
El Reconocimiento a Delcy Rodríguez y el Papel de la Seguridad
Desde la captura de Maduro en una redada estadounidense en Caracas el 3 de enero, la autoridad interina ha sido ejercida por su vicepresidenta, la figura chavista Delcy Rodríguez. La administración Trump ha reconocido a su gobierno como su principal interlocutor durante esta transición.
El propio Donald Trump confirmó este reconocimiento públicamente, elogiando el desempeño de Rodríguez. “Delcy ha hecho un trabajo muy, muy bueno, excelente. Y la relación es sólida”, declaró Trump en febrero, añadiendo que la Casa Blanca supervisa un proceso orientado a la estabilización y la recuperación económica.
El Petróleo como Pilar de la Recuperación Económica
El esfuerzo de estabilización está íntimamente ligado a la revitalización del sector petrolero venezolano, que los funcionarios estadounidenses consideran central para restaurar la estabilidad económica y reducir las presiones migratorias. Trump ha destacado la reapertura de la producción de crudo bajo un marco negociado entre Washington y Caracas.
Humire señaló que se espera que las mejoras en las condiciones de seguridad desbloqueen un mayor compromiso económico, con múltiples agencias estadounidenses preparadas para apoyar la inversión. “Con el tiempo, lo que esperamos ver es que la situación de seguridad en Venezuela mejore, que la estabilización comience a afianzarse”, dijo. La administración, agregó, está “muy interesada en llevar inversiones al país para que Venezuela vuelva a ser una semblanza de lo que solía ser uno de los países más ricos de toda América Latina”.

Compromiso Diplomático y Medidas Concretas
La administración ya ha incrementado el compromiso de alto nivel. El secretario de Energía de EE.UU., Chris Wright, viajó recientemente a Caracas para reunirse con Rodríguez y otros altos funcionarios. Paralelamente, el Departamento del Tesoro aprobó nuevas licencias que permiten a empresas no venezolanas reanudar operaciones bajo condiciones de cumplimiento.
Estas medidas marcan un cambio desde el enfoque de “máxima presión” hacia un alivio selectivo de sanciones vinculado a mecanismos de supervisión. Humire también indicó que su oficina se centra principalmente en la estabilización, dejando las decisiones sobre la transición política al liderazgo superior, incluidos Trump y el entonces secretario de Estado, Marco Rubio.
Un Proceso Gradual y Realista
El funcionario advirtió que el proceso sería gradual e imperfecto, pero argumentó que las mejoras incrementales en seguridad, gobernanza y actividad económica señalarían el progreso. “No va a ser una situación perfecta, pero va a ser mejor”, concluyó Humire, enmarcando el esfuerzo como un camino hacia la recuperación de la prosperidad que Venezuela experimentó en décadas pasadas.