Detenciones de Buques Petroleros Venezolanos por EE.UU. en el Caribe
Fuerzas estadounidenses han incautado otro tanquero vinculado a exportaciones de petróleo venezolano en el Caribe, en una campaña intensificada para hacer cumplir sanciones y cortar lo que describen como tráfico ilícito de petróleo desde Venezuela.
Operación contra el buque Veronica
La última operación, llevada a cabo antes del amanecer del jueves, involucró a Marines y marineros de EE.UU. que partieron del portaaviones USS Gerald R. Ford para abordar el tanquero Veronica, según un comunicado del Comando Sur de EE.UU. (SouthCom) publicado en X. El abordaje se realizó «sin incidentes».

Operación Southern Spear: una campaña multiagencial
La incautación fue parte de la Operación Southern Spear, un esfuerzo multiagencial lanzado el año pasado para combatir carteles de drogas y organizaciones criminales transnacionales, con énfasis especial en el cartel venezolano Soles.
SouthCom afirmó que el Veronica operaba en desafío a la cuarentena impuesta por el presidente Donald Trump sobre buques sancionados que transportan petróleo venezolano en el Caribe.
«El único petróleo que saldrá de Venezuela será el que se coordine adecuadamente y legalmente», declaró el Comando en su publicación en X.
La operación contó con el respaldo de un Grupo Anfibio Listo de la Marina de EE.UU., que incluye los buques USS Iwo Jima, USS San Antonio y USS Fort Lauderdale.
Contexto político y presión creciente
Esta acción se produce antes de una reunión planeada entre Donald Trump y la líder opositora venezolana María Corina Machado, subrayando la presión creciente que Washington aplica al comercio petrolero venezolano como parte de una estrategia más amplia para aislar a actores sancionados y desarticular redes criminales transnacionales.
La incautación marca al menos la sexta embarcación objetivo en semanas recientes por transportar crudo venezolano sancionado o por haberlo hecho previamente.
Otras intercepciones recientes y la «flota fantasma»
La semana pasada, fuerzas de EE.UU. interceptaron otro tanquero, el Olina, también en aguas del Caribe, en una operación coordinada entre el Pentágono y el Departamento de Seguridad Nacional.

En una publicación en X, la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, dijo que el Olina era parte de una «flota fantasma» de tanqueros sospechosos de transportar petróleo embargado mientras evadían la detección mediante cambios de bandera, transferencias de barco a barco o rutas clandestinas.
El Pentágono ha confirmado varias otras incautaciones recientes, incluyendo el tanquero Marinera —anteriormente conocido como Bella 1—, el cual fue rastreado desde el Caribe hasta el Atlántico Norte durante una persecución de tres semanas. La Guardia Costera de EE.UU. también interceptó el Sophia, otro tanquero sancionado que, según Washington, operaba ilegalmente en aguas internacionales.
Perspectiva futura: una campaña sostenida
Funcionarios de defensa de EE.UU. han enfatizado que la Operación Southern Spear no es una medida temporal. La campaña continuará, señalaron, todo el tiempo necesario para frenar la actividad marítima ilícita, hacer cumplir sanciones y, en palabras de Washington, «restaurar la seguridad en el Hemisferio Occidental».