Contratistas militares buscan transformar prisión centroamericana en centro de deportaciones masivas
Erik Prince, exdirector de Blackwater, junto a un equipo de contratistas de defensa, ha presentado a la Casa Blanca un plan para trasladar a miles de inmigrantes detenidos en EE.UU. a una megalprisión de máxima seguridad en El Salvador, según documentos obtenidos exclusivamente.

Detalles clave del controvertido plan
- Objetivo declarado: Deportar a «inmigrantes ilegales criminales»
- Estrategia legal: Designar parte de la prisión salvadoreña como «territorio estadounidense»
- Capacidad: Instalaciones con historial de sobrepoblación y denuncias de violencia según ONG

Cuestionamientos éticos y operativos
El proyecto enfrenta críticas por:
- Posible violación de derechos humanos
- Riesgo de incluir a inmigrantes sin antecedentes penales
- Vinculación de Prince con la masacre de Blackwater en Irak (2007)
Implicaciones económicas
La propuesta podría generar contratos multimillonarios para empresas privadas de seguridad, aunque la Casa Blanca no ha confirmado su posición oficial al respecto.

«Este plan intenta evadir las leyes migratorias mediante una reinterpretación territorial sin precedentes»