El dilema geopolítico de Biden ante las sanciones energéticas
La Casa Blanca evalúa retirar las sanciones impuestas al gasoducto Nord Stream 2 y otros activos rusos en Europa como parte de negociaciones para finalizar la guerra en Ucrania, según cinco fuentes cercanas a las discusiones.

Un giro histórico en política exterior
- Antecedentes: Las sanciones se implementaron bajo Donald Trump y fueron reimpuestas por Joe Biden tras la invasión rusa a Ucrania en 2022.
- Propulsor clave: El enviado especial Steve Witkoff, cercano a Putin, lidera la iniciativa junto a su equipo.
- Oposición interna: El secretario de Estado Marco Rubio y el secretario de Interior Doug Burgum intentan frenar la medida.
Impactos económicos en la balanza
Expertos advierten: Reactivar Nord Stream 2 o el proyecto Arctic 2 LNG (con capacidad para 13.2 millones de toneladas anuales) podría:
- Reducir precios globales del gas
- Afectar a exportadores estadounidenses como Cheniere Energy
- Revivir la dependencia europea del gas ruso

Intereses privados en juego
Stephen Lynch, inversor de Miami y director de Monte Valley Partners, busca comprar infraestructura energética rusa con aprobación del Departamento del Tesoro. Paralelamente, Matthias Warnig, exespía vinculado a Putin, promueve otro consorcio de reactivación.
Obstáculos políticos
La propuesta incluiría reconocer la anexión ilegal de Crimea en 2014, punto que Ucrania rechaza categóricamente. La UE, mientras, evalúa prohibir nuevos contratos energéticos con Rusia.