Tragedia en Haití: Dron Gubernamental Causa Muerte de Niños Inocentes
Un dron «Kamikaze» desplegado por el gobierno de Haití es señalado como responsable de la muerte de al menos ocho niños y tres adultos en el vecindario Simon Pelé de Puerto Príncipe. El ataque se produjo durante una celebración del cumpleaños de un líder pandillero local.

Detalles del Incidente Mortal
Entre las víctimas se encontraba Merika Saint-Fort Charles, de 4 años, quien jugaba con otros niños alrededor de las 8 p.m. cuando ocurrió la explosión. «Los niños estaban sentados aquí jugando», relató Mimose Duclaire, abuela de la menor. «Mientras jugaban, escuché un ‘boom’ y cuando miré, vi que sus dos rodillas estaban rotas y su cabeza abierta».
La niña falleció camino al hospital. El incidente ocurrió el sábado por la noche cuando una fuerza de tarea de la Policía Nacional de Haití lanzó dos drones kamikaze durante una reunión de pandilleros para celebrar el cumpleaños del líder local Albert Steevenson, alias Djouma.

Víctimas y Reacciones
La Red Nacional de Defensa de los Derechos Humanos en Puerto Príncipe confirmó la muerte de al menos ocho niños y tres adultos, mientras que cuatro pandilleros murieron y siete resultaron heridos. Pierre Esperance, director de la organización, destacó que también hay reportes de 13 personas no afiliadas a pandillas gravemente heridas, incluidos seis niños.
«Siempre hemos dicho que el uso de drones debe coordinarse con las fuerzas de seguridad», afirmó Esperance. «Esta es la razón por la que hay daños colaterales».
Falta de Coordinación y Antecedentes
Este es el segundo incidente donde se culpa a los drones explosivos del gobierno por muertes de civiles. A principios de mes, un ataque similar dejó 11 fallecidos. Esperance atribuye estos hechos a la misma falta de coordinación que en agosto causó la muerte de dos miembros de un equipo SWAT policial.
El primer ministro haitiano, Alix Didier Fils-Aimé, permitió el uso de drones este año tras contratar una firma militar privada fundada por Erik Prince, exfundador de Blackwater. Sin embargo, ningún líder criminal prominente ha sido neutralizado, mientras aumentan las muertes civiles.

Demanda de Justicia
La familia de Merika clama justicia. «Queremos justicia. Necesitamos justicia», expresó Duclaire, de 52 años. La madre de la niña, Gessica Charles, de 22 años, declaró: «Era mi única hija. Siento que podría matarme. La bauticé y se preparaba para empezar la escuela».
Las autoridades haitianas no se han pronunciado sobre el incidente. Diplomáticos y observadores de derechos humanos han expresado preocupación por los daños colaterales de los drones armados.