La verdad histórica sobre Cuba y los huracanes
Recientes declaraciones han puesto en duda la vulnerabilidad de Cuba frente a los huracanes, pero los datos históricos pintan un panorama completamente distinto. La isla caribeña ha sido, de hecho, una de las más golpeadas por estos fenómenos en el hemisferio occidental.
Una afirmación que choca con la realidad
Se ha llegado a afirmar que Cuba tiene «un clima agradable» y «no está en una zona de huracanes», sugiriendo que no es propensa a estos desastres naturales. Sin embargo, esta idea es categóricamente falsa según los registros meteorológicos.
Cifras que hablan por sí solas
Desde el año 2000, al menos 11 huracanes mayores (de categoría 3 o superior en la escala Saffir-Simpson) han cruzado directamente sobre territorio cubano. Esto convierte a la nación isleña en un punto de impacto recurrente durante cada temporada.

Ejemplos devastadores en la memoria reciente
- Huracán Irma (2017): Este ciclón, de categoría 5, es uno de los más recordados. Causó estragos en Cuba y se cobró la vida de al menos 10 personas en el país.
- Huracán Melissa: En octubre, un potente huracán de categoría 3 con vientos de hasta 120 mph azotó la provincia oriental de Santiago de Cuba. El saldo fue de miles de personas sin hogar y la exposición de condiciones de pobreza extrema.
Las imágenes posteriores al paso del huracán Melissa mostraron la cruda realidad: infraestructura destruida, personas viviendo en refugios improvisados y una población luchando por recuperarse.

La temporada de huracanes: una amenaza anual
La temporada oficial de huracanes en el Atlántico se extiende desde el 1 de junio hasta el 30 de noviembre. Es un recordatorio anual de que Cuba, por su ubicación geográfica, está en la ruta de estos poderosos sistemas meteorológicos. Con frecuencia, los huracanes que luego afectan a Florida han pasado primero por la isla.
La historia climática de Cuba está indisolublemente ligada a los huracanes. Cualquier narrativa que ignore esta realidad no solo es incorrecta, sino que minimiza los desafíos y la resiliencia del pueblo cubano frente a la naturaleza.