La cumbre que excluyó a Cuba pero la tuvo como protagonista
Mientras una docena de líderes latinoamericanos se reunían este sábado en el complejo de golf de Donald Trump en Doral para el Shield of the Americas Summit, la conversación giró insistentemente alrededor de un país no invitado: Cuba. La sombra del régimen comunista y su futuro inminente coparon las declaraciones de políticos y diplomáticos.

«Los días están contados»: La visión de los políticos de Miami
El congresista republicano por Miami Carlos Giménez, nacido en Cuba, fue categórico: «Creo que los días están cerca. Yo creo al presidente», dijo, haciendo eco a los comentarios de Trump. «Si tuviera que apostar, diría que los días de este régimen están contados, y no estoy hablando de años, estoy hablando de días».
Giménez argumentó que el régimen cubano nunca ha estado más débil y espera que se presenten cargos en Estados Unidos contra Raúl Castro y otros altos funcionarios por crímenes como el derribo de dos aviones de Hermanos al Rescate en 1996. «Esos cuatro estadounidenses merecen justicia», afirmó.
Voces latinoamericanas: pragmatismo y esperanza de cambio
El presidente electo de Bolivia, Rodrigo Paz Pereira, destacó que la sociedad cubana espera que el mundo la priorice. «Será antes de lo esperado, y eso sucederá muy pronto», pronosticó. Por su parte, el canciller de Costa Rica, Arnoldo André Tinoco, aprovechó la cumbre para discutir desafíos regionales como el narcotráfico, la inestabilidad en Haití y la crisis humanitaria en Cuba.

Salazar: «La nave nodriza del mal está a punto de caer»
La congresista republicana por Miami Maria Elvira Salazar no dudó en calificar a Cuba como «la nave nodriza del mal en el Hemisferio Occidental» y celebró su aparente colapso inminente. Reconoció las negociaciones entre EE.UU. y Cuba, pero afirmó que la Casa Blanca ha decidido poner fin a un régimen que, en su opinión, solo busca enriquecerse y retener el poder.
«La gran pregunta es cómo podemos reconstruir esa isla que ha sido destruida después de 60 años de comunismo», planteó Salazar, señalando que ese es un desafío para el sur de Florida.
Trump afirma su involucramiento personal
El propio Donald Trump, al dar la bienvenida a los líderes a Doral, ciudad con gran población venezolana conocida como «Doralzuela», afirmó estar personalmente involucrado en las negociaciones sobre el futuro de Cuba y reiteró su caída inminente: «Cuba está al final de la línea, muy al final de la línea… Tendrá una gran nueva vida, pero está en sus últimos momentos de vida tal como es».
Doral, el centro neurálgico de las relaciones con América Latina
La alcaldesa de Doral, Christi Fraga, enfatizó la importancia estratégica de su ciudad y del condado Miami-Dade como «uno de los cruces económicos y diplomáticos más importantes de las Américas». Eventos como esta cumbre, dijo, traen beneficios económicos a negocios locales y fortalecen las relaciones con líderes e inversores internacionales. Fraga, también cubanoamericana, expresó su esperanza de ver «muchas naciones libres».
La cumbre, aunque excluyó formalmente a La Habana, demostró que la influencia y el futuro de Cuba siguen siendo una fuerza central en la política y la diplomacia del hemisferio.