La Desaparición de Marcano Tábata y la Recalibración del Poder
Tras la misteriosa desaparición del Mayor General Javier Marcano Tábata de la cadena de mando venezolana, los rumores sobre traición e incompetencia se multiplicaron. Sin embargo, fuentes con conocimiento directo de la dinámica interna del régimen señalan que su caída no se debió a deslealtad, sino a que controlaba demasiado poder de fuego y perdió la protección política que hacía tolerable su influencia.

Según múltiples fuentes, la remoción de Marcano Tábata es parte de una recalibración más profunda del poder armado dentro de un régimen definido por la competencia entre estructuras de seguridad rivales. «No se trató de lealtad», afirmó una fuente. «Se trató de quién controla las armas».
La Guardia de Honor Presidencial: Un Ejército dentro del Ejército
Como jefe de la Guardia de Honor Presidencial, Marcano Tábata presidía lo que se había convertido en la fuerza armada más formidable del país. Un decreto presidencial en abril elevó esta unidad de una brigada al equivalente de una división, incorporando cinco batallones de fuerzas especiales adicionales, un batallón de drones, milicias entrenadas y el control operativo de la dirección de inteligencia militar (DGCIM).
Esta restructuración fue diseñada no solo para proteger el palacio presidencial, sino para dar a la Guardia la capacidad de derrotar simultáneamente a las cuatro brigadas responsables de la seguridad de la región central de Venezuela, en caso de un intento de golpe.
El Ascenso de «El Talibán» y la Sombra de Diosdado Cabello
El reemplazo de Marcano Tábata por el Mayor General Gustavo González López, conocido internamente como «El Talibán», ha alterado drásticamente el equilibrio interno de poder. Fuentes lo describen como un hombre ferozmente leal al ministro del Interior, Diosdado Cabello, y propenso a la violencia extrema.
Su ascenso marca un alejamiento de la estabilidad controlada y un giro hacia la consolidación a través del miedo. Desde que asumió su nuevo rol, al menos 14 altos oficiales asociados con Marcano Tábata han desaparecido de la vista pública, incluidos generales considerados esenciales para el mando de la Guardia de Honor.
Delcy Rodríguez: Una Presidenta Interina Atrapada

Mientras tanto, la recién juramentada presidenta interina, Delcy Rodríguez, se encuentra en una posición insostenible. Vista por la administración Trump como una figura más «aceptable» dentro del régimen, no seleccionó a González López, no pudo bloquear su nombramiento y carece del respaldo armado para contrarrestarlo.
Su utilidad percibida para actores internacionales puede haber aumentado su vulnerabilidad interna. «Está atrapada entre fuerzas que no puede controlar», dijo una fuente.
El Juego de Poder y la Presión de Estados Unidos
Diosdado Cabello, un operador de poder de larga data, ahora controla efectivamente la Guardia de Honor Presidencial, las principales agencias de inteligencia (DGCIM y SEBIN) y los grupos civiles armados conocidos como colectivos.
Según fuentes citadas por Reuters, funcionarios estadounidenses han advertido a Cabello, a través de intermediarios, que la cooperación con Washington es ahora una condición para su supervivencia política durante la transición posterior a Maduro. El mensaje es explícito: la desobediencia lo colocará en una trayectoria hacia la remoción.
Detrás de escena, se están realizando esfuerzos para identificar una figura militar alternativa capaz de ordenar a las tropas volver a sus cuarteles. Hasta ahora, la búsqueda no ha arrojado un candidato claro.
Conclusión: Un Futuro Incierto y Fracturado
La crisis en Venezuela ha entrado en una fase más oscura y menos visible. La lucha por el control del aparato militar define el panorama político, con el poder funcionando más como una jerarquía feudal que como un estado institucional moderno. Con las fuerzas armadas fracturándose y figuras clave como Cabello en una encrucijada, el camino hacia la estabilidad parece cada vez más estrecho y peligroso.