Complot para Asesinar a Moïse: Colombianos Reclutados y Ejecutados por la Policía Haitiana
El olor a pólvora impregnaba el aire cuando la policía haitiana abrió fuego con rifles calibre .50, atrapando a un grupo de comandos colombianos cerca de la casa donde el presidente Jovenel Moïse acababa de ser asesinado el 7 de julio de 2021.

Ejecución de un Comando Colombiano
El sargento Edwin Blanquicet Rodríguez, un soldado colombiano entrenado en Estados Unidos, escuchó a su compañero Duberney Capador Giraldo suplicar por su vida dentro de una casa. “Podíamos oírlo rogando que por favor no lo mataran”, declaró Blanquicet. Luego, tras unos pasos, un disparo. Capador, un exoficial del ejército colombiano entrenado en contraterrorismo y co-líder de los comandos, fue ejecutado. “Le dispararon a Capador en la cabeza como el golpe de gracia”, acusó Blanquicet, señalando a uno de los jefes de seguridad del presidente.
El Reclutamiento Engañoso y la Operación
Capador reclutó a más de 20 exsoldados colombianos con la promesa de trabajo en una planta hidroeléctrica en Jacmel. Al llegar a Port-au-Prince, fueron llevados a un hotel y se les dijo que brindarían seguridad a un VIP: el médico haitiano Christian Emmanuel Sanon, quien se postulaba como sucesor de Moïse. Blanquicet afirmó que le ofrecieron trabajo a través de empresas con sede en Florida: CTU Security de Doral y Worldwide de Miramar, alegando que trabajaban para el Departamento de Estado y el FBI, algo que las autoridades estadounidenses han negado.
Detalles Clave de la Noche del Asesinato
- Hora del asesinato: Alrededor de las 1:30 AM.
- Lugar: Residencia de Moïse en Pélerin 5, Pétion-Ville.
- Comienzo de la cacería policial: Aproximadamente a las 3:30 PM, más de 12 horas después.
- Armas utilizadas por la policía: Rifles .50-caliber y granadas de mano.
El Juicio Federal en Miami y Versiones Enfrentadas
Con la selección del jurado en el juicio federal en Miami, el testimonio de Blanquicet revela nuevos detalles. La defensa argumenta que los colombianos iban a arrestar a Moïse, no a matarlo, y que el presidente ya había sido asesinado por guardias presidenciales haitianos. La fiscalía, sin embargo, presenta evidencia balística que vincula un rifle AR-15 de los mercenarios colombianos con las balas que impactaron a Moïse y a su esposa Martine Moïse. Acusan a Victor Albeiro Pineda Cardona, alias “Pipe”, y a otros acusados de Miami de planificar el asesinato.
“La intención de la policía era matar a todos los colombianos y no dejar una pizca de evidencia”, afirmó Blanquicet en su deposición.
Torturas y Abusos contra los Colombianos
Blanquicet denunció que la policía haitiana torturó física y mentalmente a los sospechosos colombianos después de su captura. Él mismo sufrió decenas de golpes de machete, una fractura de cráneo y casi pierde una mano. “Si nos hubieran preguntado, todos nos hubiéramos rendido”, dijo. La situación ha generado quejas por violaciones a los derechos humanos.
¿Una Trampa Premeditada?
Blanquicet creyó que el grupo fue utilizado como chivo expiatorio. Relató que, al acercarse a la residencia de Moïse, vio a cuatro individuos huyendo de la casa en formación de combate y un dron sobrevolando. “Parecía que todo había sido planeado previamente. Era como una puesta en escena, como un teatro”, declaró, sugiriendo que la policía haitiana fue parte del montaje.
El caso continúa desarrollándose en los tribunales, con promesas de revelar más verdades sobre el complot que conmocionó a Haití y tiene ramificaciones internacionales, incluyendo conexiones con acusados en Miami.