Líder disidente se defiende frente al Monumento a la Bahía de Cochinos
La activista Maritza Lugo Fernández, acusada por el gobierno cubano de planificar un ataque terrorista, afirmó este domingo que no cesará su lucha mientras los hombres detenidos tras un enfrentamiento con la guardia costera de Cuba permanezcan encarcelados.
“Dios mediante, y muy pronto podremos abrazar a nuestros hermanos en una Cuba libre”, declaró Lugo Fernández en una conferencia de prensa frente al Monumento a la Bahía de Cochinos en Little Havana. “Tenemos mucha esperanza ahora más que nunca. Este es el momento”.

El mortal enfrentamiento del 25 de febrero
El evento, denominado “Prueba de Vida de Nuestros Hermanos”, fue organizado por el Movimiento Revolucionario 30 de Noviembre como respuesta al violento choque entre un grupo contrarrevolucionario que partió desde los Cayos de Florida y la guardia costera cubana el 25 de febrero.
Según la versión oficial cubana, las autoridades interceptaron un bote con 10 hombres y un cargamento de armas, lo que desencadenó un tiroteo en el mar.
- Fallecidos: Pavel Alling Peña, Michael Ortega Casanova, Ledián Padrón Guevara, Héctor Duani Cruz Correa y Roberto Álvarez Ávila.
- Detenidos y acusados de terrorismo: Amijail Sánchez González, Leonardo Enrique Cruz Gómez, Conrado Galindo Sariol, José Manuel Rodríguez Castelló y Cristian Ernesto Acosta Guevara.
“No son terroristas, son padres extraordinarios”
Fernández, una férrea opositora al gobierno cubano, fue señalada posteriormente por las autoridades de la isla como la mente maestra del supuesto atentado. Este domingo, la activista rechazó las acusaciones.
“El régimen siempre me ha acusado de terrorismo, pero eso no significa que yo lo sea”, afirmó Fernández. “Lo mismo vale para los 10 hombres involucrados. No son terroristas. Lo que son es extraordinarios, buenos hombres, padres”.
“Cualquiera que se enfrente al régimen, lo acusan de ser terrorista”, añadió.

Camino a Washington: protesta frente a la Casa Blanca
La líder del movimiento anunció que los miembros del 30 de Noviembre y otros aliados se están organizando para viajar a Washington, D.C., reunirse con el Secretario de Estado Marco Rubio y realizar una manifestación frente a la Casa Blanca.
“…[P]asaremos un día completo en la Casa Blanca expresando nuestro descontento, acusando al régimen, porque ellos acusan y acusan”, declaró.
Una vida de activismo y exilio
Maritza Lugo Fernández lleva décadas de activismo contra el régimen castrista. En enero de 2002, llegó al exilio al Aeropuerto Internacional de Miami después de haber estado encarcelada por actividades disidentes. Su esposo, Rafael Ibarra Roque, fue arrestado en 1994 por supuesto sabotaje y condenado a 20 años de prisión en Cuba.
“Por supuesto, no he venido aquí para olvidar todo lo que dejé atrás”, dijo en 2002. “Lo que voy a hacer, me lo guardaré, pero seguiré trabajando por un futuro de democracia y libertad dentro de Cuba”.
Demandas del movimiento y voces de las familias
Sergio Rodríguez, miembro del 30 de Noviembre, rechazó enérgicamente las acusaciones cubanas contra Fernández y el trato dado a los 10 hombres. Exigió una “intervención militar y humanitaria” contra la “monstruosa dictadura totalitaria castro-comunista”.
El movimiento también demanda que Cuba permita al personal de la embajada de EE.UU. visitar a los prisioneros que sean ciudadanos estadounidenses, y que entregue los cuerpos de los fallecidos a sus familias.
Ana Seguí, esposa de Conrado Galindo Sariol, uno de los detenidos, defendió el carácter de su marido durante la concentración.
“Él no es un terrorista; era un hombre que, como muchos en su tiempo, tomó una postura en medio de momentos difíciles de la historia”, dijo Seguí. “Quienes lo conocimos sabemos de su corazón, de los valores que defendía. Su historia no debe contarse con odio o etiquetas, sino con respeto y verdad”.