Fin de la misión: Guardia Nacional abandona prisiones floridanas
Tras más de dos años apoyando el sistema penitenciario estatal, aproximadamente 400 miembros de la Guardia Nacional concluirán su despliegue en las prisiones de Florida este mes de junio. La intervención militar, autorizada inicialmente en 2022 por el gobernador Ron DeSantis, respondía a una crítica escasez de más de 5,000 oficiales correccionales.
Evolución de la crisis penitenciaria
El secretario del Departamento de Correcciones, Ricky Dixon, reconoce mejoras sustanciales: «Los aumentos salariales han reducido las vacantes a aproximadamente 1,000». No obstante, advierte que el sistema enfrenta una encrucijada: «Podemos decidir si volvemos al agujero del que salimos o tomamos acciones para mantener nuestra trayectoria actual».

Desafíos persistentes
- Crecimiento de población reclusa: Exige apertura de nuevas alas sin personal suficiente
- Experiencia limitada: Más del 50% de los oficiales tiene menos de dos años de servicio
- Sobrecarga laboral: Dixon señala que «los reclusos tienen más experiencia que muchos oficiales»
Medidas de contingencia y futuro
Durante la emergencia, la Guardia Nacional se concentró en prisiones del norte de Florida y el Panhandle, zonas con mayor déficit. El Departamento de Correcciones trasladó temporalmente personal del sur, cubriendo gastos de transporte y alojamiento.
Jim Baiardi de la Asociación Benévola de Policía confía en que el gobernador volvería a actuar si resurge la crisis. Mientras, Denise Rock del grupo Florida Cares propone liberar reclusos no violentos, enfermos y ancianos para aliviar la carga.
«El secretario está plenamente seguro de que tienen el personal necesario para continuar», afirmó el representante estatal Patt Maney