Problemas Recurrentes en el Icónico Establecimiento de Palm Beach
La residencia y club privado Mar-a-Lago, propiedad del expresidente Donald Trump, ha enfrentado una serie de intrusiones y controversias que han puesto en entredicho sus protocolos de seguridad y su manejo de acceso.

Incidentes Violentos y Arrestos
Agentes del Servicio Secreto y un sheriff auxiliar han disparado y matado a un hombre armado cerca de Mar-a-Lago. Este no es el primer episodio que compromete la seguridad del lugar.
- Febrero 2020: Un SUV atravesó dos puntos de control de seguridad, fue rociado con balas por la policía y protagonizó una persecución en helicóptero que terminó con el arresto de la conductora, Hannah Roemhild.
- Junio 2025: Thomas Reyes, de 23 años y originario de Texas, fue arrestado por traspaso tras saltar un muro exterior. Declaró que quería «predicar el evangelio» al presidente y casarse con su nieta Kai Trump, de 18 años.
- Enero 2020: Un hombre de 34 años de Indiana intentó ingresar por una entrada lateral, gritando que deseaba algo, según un reporte policial de Palm Beach.
El Escándalo de la Venta de Acceso VIP
Una investigación reveló que durante 18 meses, la ex magnate de spas Li «Cindy» Yang vendió acceso a Donald Trump y su familia. Yang, figura en los círculos de recaudación del Partido Republicano en Florida y en China, promovió galas en Mar-a-Lago, vendiéndolas en línea como oportunidades para que empresarios chinos tuvieran contacto directo con la familia Trump.
El evento «Safari Night» atrajo a élites sociales y políticas estadounidenses y se convirtió en una importante oportunidad de networking para empresarios extranjeros.
Los asientos se revalorizaron de $600 a $1,000. Los anuncios también ofrecían paquetes VIP para estancias nocturnas en Mar-a-Lago: $10,000 por dos noches, con acceso al spa y al campo de golf, según una publicación de un miembro de un grupo político asiático-americano local.

Un Patrón de Vulnerabilidad
Estos sucesos, que abarcan desde intrusiones físicas hasta esquemas de venta de influencias, pintan un cuadro de vulnerabilidades persistentes en uno de los lugares más simbólicos asociados al poder político en Estados Unidos. La seguridad perimetral y el control de acceso continúan siendo desafíos críticos para las autoridades.