Gobernador DeSantis Busca Eliminar el Rechazo a Pacientes No Vacunados
El gobernador de Florida, Ron DeSantis, junto con el Cirujano General Joseph Ladapo, han anunciado un plan para modificar la política de vacunación en el estado, con el objetivo de impedir que los médicos nieguen atención a pacientes no vacunados, especialmente niños.

Antecedentes y Contexto Legal
Actualmente, en Florida, los médicos pueden rechazar pacientes basándose en su estado de vacunación, aunque no por motivos de raza, sexo o religión. Sin embargo, en 2023, DeSantis firmó una ley que permite a los profesionales de la salud negar tratamientos si violan su conciencia o moralidad.
«Eso está mal y es coercitivo», declaró DeSantis en una conferencia de prensa a principios de este mes, refiriéndose a la práctica de negar cuidado a niños no vacunados.
Perspectivas de los Médicos y Expertos
Algunos consultorios en el sur de Florida, como Marimón Pediatrics en Miami, defienden las vacunas como medidas salvavidas. Otros, como Pediatric Professional Associates, explicitamente no aceptan pacientes no vacunados.

El Dr. Joel Rudman, quien patrocinó la ley de conciencia médica, expresó que forzar a los médicos a ver pacientes podría contradecir dicha legislación. Por otro lado, la Dra. Rana Alissa, presidenta del Capítulo de Florida de la Academia Americana de Pediatría, argumenta que atender a no vacunados requiere precauciones especiales y pone en riesgo a otros pacientes.
Estadísticas de Vacunación en Florida
- Tasa de vacunación en kindergarten: 88% en el último año escolar, una disminución desde el 94% en 2019.
- Vacunas requeridas: Incluyen protección contra tétanos, polio, sarampión y tos ferina, obligatorias desde 1971 para asistir a la escuela.

Futuro Legislativo y Próximos Pasos
DeSantis y Ladapo intentaron previamente enmendar la carta de derechos del paciente para prohibir la discriminación por estado de vacunación, pero el lenguaje fue eliminado. Se espera que el Departamento de Salud considere reintroducir la propuesta para la sesión legislativa de 2026.
La disputa refleja tensiones más amplias entre libertad individual y salud pública en Florida.