El desafío del tamaño en la inteligencia artificial
Los modelos de lenguaje grande tienen un problema fundamental: son enormes. Esta característica limita su implementación práctica para muchas empresas debido a los altos costos computacionales. Multiverse Computing, una startup emergente de origen español, está abordando este cuello de botella con una solución innovadora: modelos comprimidos que buscan cerrar la brecha entre el rendimiento de los modelos más avanzados y lo que las organizaciones pueden permitirse desplegar operativamente.
CompactifAI: La tecnología inspirada en la computación cuántica
El secreto de su propuesta radica en CompactifAI, una tecnología de compresión inspirada en principios de la computación cuántica que la compañía vasca ha aplicado con éxito a modelos lanzados por OpenAI. A partir de ahora, los desarrolladores pueden acceder de forma gratuita a una versión actualizada del modelo HyperNova 60B 2602 en la plataforma Hugging Face. La empresa también planea liberar como código abierto más modelos comprimidos a lo largo de 2026, con el objetivo de ampliar el rango de casos de uso accesibles.
Según Multiverse, sus modelos son significativamente más pequeños, pero mantienen una potencia y precisión casi equivalentes. El HyperNova 60B, con un tamaño de 32GB, es aproximadamente la mitad del modelo del que deriva —el gpt-oss-120b de OpenAI</strong— y presume de un uso de memoria y una latencia más bajos. La versión actualizada mejora además el soporte para «tool calling» y la codificación agentica, áreas donde los costos de inferencia suelen ser elevados.
Rivalidad y paralelismos en el ecosistema europeo de IA
La startup afirma que con su modelo HyperNova 60B ha superado en rendimiento a competidores como Mistral Large 3, uno de los modelos emblemáticos de la francesa Mistral AI. Más allá de la rivalidad tecnológica, ambas compañías europeas comparten similitudes estratégicas: han expandido sus operaciones más allá de sus países de origen, con oficinas en Estados Unidos, Canadá y Europa, y cuentan con una cartera de clientes empresariales. En el caso de Multiverse, figuran nombres como Iberdrola, Bosch y el Banco de Canadá.
Rumbo al estatus de unicornio y posicionamiento soberano
Aunque aún no es oficialmente un unicornio, circulan rumores de que Multiverse está en proceso de recaudar una nueva ronda de financiación de €500 millones que la valoraría en más de €1.500 millones. La compañía confirmó, en un comunicado, que mantiene «conversaciones activas con inversores potenciales» para una nueva ronda, aunque consideró prematuro comentar sobre la valoración o el tamaño final de la financiación. También declinó pronunciarse sobre informes que situaban sus ingresos anuales recurrentes (ARR) en €100 millones en enero.
Este posicionamiento financiero, de confirmarse, sigue siendo una fracción de los $20.000 millones de ARR de OpenAI, pero no tan lejos de los de Mistral AI, cuyos ingresos se dispararon por encima de los $400 millones, en parte gracias a la creciente demanda de alternativas a la tecnología estadounidense. En esta línea, Multiverse se presenta en sus comunicados como una empresa capaz de «ofrecer soluciones soberanas en toda la pila de IA».
Estos matices geopolíticos recientemente le valieron a la startup una colaboración con el gobierno regional de Aragón, en el noreste de España. La Agencia Española de Transformación Digital (SETT) también participó en la ronda Serie B de $215 millones de la compañía el año pasado. Desde su creación, Multiverse ha contado con el apoyo de la región del País Vasco, que podría muy pronto albergar a su primer unicornio tecnológico.