El fin de una era: iRobot entra en bancarrota tras 35 años de innovación
La empresa que revolucionó la limpieza del hogar con su robot aspirador Roomba ha presentado una solicitud de Capítulo 11 de bancarrota, marcando un final dramático para una compañía que nació en los pasillos del MIT y llegó a millones de cocinas.

De los laboratorios del MIT a los hogares del mundo
Fundada en 1990 en Bedford, Massachusetts por el profesor del MIT Rodney Brooks y sus exalumnos Colin Angle y Helen Greiner, iRobot comenzó como un proyecto de investigación en inteligencia artificial y robótica. Su producto estrella, el Roomba, fue lanzado en 2002 y se convirtió en un fenómeno cultural, vendiendo más de 50 millones de unidades.
El ascenso financiero y el sueño truncado con Amazon
La empresa recaudó $38 millones de inversores, incluido The Carlyle Group, y salió a bolsa en 2005 en una OPI que levantó $103.2 millones. En 2022, Amazon acordó adquirir iRobot por $1.7 mil millones, lo que hubiera sido la cuarta adquisición más grande del gigante tecnológico.
«Este es nada menos que una tragedia para los consumidores, la industria de la robótica y la economía de innovación de Estados Unidos», declaró el cofundador y exCEO Colin Angle.
Sin embargo, los reguladores europeos bloquearon la operación en enero de 2024, alegando preocupaciones antimonopolio. Amazon pagó una tarifa de ruptura de $94 millones y se retiró. Angle renunció, las acciones se desplomaron y la compañía despidió al 31% de su fuerza laboral.
La caída en cámara lenta: competencia y deuda
Los ingresos de iRobot llevaban en declive desde 2021 debido a problemas en la cadena de suministro y la feroz competencia de fabricantes chinos que ofrecían aspiradores robóticos más baratos. The Carlyle Group proporcionó un salvavidas de $200 millones en 2023, pero solo postergó lo inevitable.
Reestructuración y nuevo control chino
Según el plan de reestructuración, Shenzhen PICEA Robotics, el principal proveedor y prestamista de iRobot, tomará el control de la compañía reorganizada. iRobot asegura que continuará operando y cumpliendo con sus compromisos con empleados y proveedores.
¿Qué pasa con los dueños de Roomba?
La portavoz Michèle Szynal afirmó que la bancarrota «no tiene impacto en nuestras operaciones comerciales o en nuestra capacidad de atender a nuestros clientes». Los dispositivos físicos seguirán funcionando con los controles manuales, pero las funciones conectadas a la nube, como la programación por app o los comandos de voz, podrían perderse si los servicios en la nube cesan.
La historia de iRobot, desde un sueño académico hasta un producto doméstico omnipresente y su posterior colapso, sirve como un recordatorio aleccionador de los rápidos cambios en el mercado tecnológico global y el impacto de las decisiones regulatorias.