Amazon se lanza al mercado de wearables de IA con la compra de Bee
En el Consumer Electronics Show (CES) de Las Vegas, donde la inteligencia artificial fue la gran protagonista, Amazon anunció su más reciente adquisición: Bee, un dispositivo de IA que puede llevarse como un pin o una pulsera. Este movimiento marca la incursión de la empresa en el ámbito de los wearables de IA, complementando su ecosistema liderado por Alexa.

¿Qué es Bee y cómo funciona?
Bee está diseñado principalmente para grabar conversaciones como entrevistas, reuniones o clases, pero también actúa como un compañero de IA. El sistema accede al conocimiento mundial y aprende del usuario mediante una combinación de sus grabaciones y los servicios a los que se le permite acceder, como Gmail, Google Calendar, contactos del teléfono y Apple Health.
Una asociación complementaria con Alexa
Aunque Amazon ya cuenta con Alexa, cuya versión potenciada por IA, Alexa+, funciona en el 97% de los dispositivos de hardware que la compañía ha enviado, la adquisición de Bee busca extender su alcance fuera del hogar. «Nos vemos como amigos complementarios», dijo María de Lourdes Zollo, cofundadora de Bee, en una entrevista durante el CES. «Bee comprende lo que sucede fuera de la casa, y Alexa lo que sucede dentro. Por supuesto, habrá un futuro en el que estas dos cosas se unan».
«Bee es una experiencia importante y entrañable», señaló Daniel Rausch, vicepresidente de Amazon Alexa, destacando que en algún punto, Alexa y Bee convergerán para crear aún más beneficios para los clientes.
Casos de uso y beneficios prácticos
- Estudiantes: Para grabar y resumir conferencias.
- Personas mayores: Asistencia para la memoria.
- Profesionales: Quienes hablan por trabajo y evitan tomar notas manualmente.
Bee transcribe las conversaciones y descarta el audio, construyendo un gráfico de conocimiento sobre el usuario que permite interactuar con la IA para recordar eventos y entender cómo cambia a lo largo de la vida.
El futuro de Bee bajo el ala de Amazon
En 2026, el equipo de ocho personas de Bee, con sede en San Francisco, trabaja en «muchas cosas nuevas», según su cofundadora. Además de las recientes incorporaciones de funcionalidades como notas de voz, plantillas e ideas diarias, la integración con los modelos de IA de Amazon promete ampliar sus capacidades. «Las posibilidades ahora son infinitas», afirmó de Lourdes Zollo.