El testimonio del reconocido productor radicado en Miami reconstruye una trama de colaboraciones de alto nivel que incluyó figuras internacionales, proyectos sinfónicos de gran escala y reconocimientos de jerarquía mundial

En la industria de la música internacional, existen vínculos que trascienden los despachos para convertirse en alianzas de artística pura. La reciente partida de Jorge Calandrelli ha provocado un vacío técnico y creativo en los estudios de grabación más importantes del mundo. Para el Dr. Eduardo Pérez Guerrero, quien fuera su manager y socio en la concreción de grandes proyectos musicales, este momento marca el cierre de un capítulo dorado para la música contemporánea, definido por un respeto intelectual y una admiración mutua que permitieron elevar el estándar de la producción artística y cultural.
Desde su centro operativo en Miami, Pérez Guerrero analiza el legado de un hombre que, con 6 premios Grammy y 28 nominaciones, logró lo que pocos: ser el director de orquesta y arreglador predilecto de figuras como Barbra Streisand, Tony Bennett y Lady Gaga, manteniendo siempre la sobriedad de los grandes maestros.
— Dr, al analizar la trayectoria de Jorge Calandrelli, ¿cuál considera que fue el factor determinante para que su figura se mantuviera en la cima de la industria mundial durante décadas?
«Lo primero que uno percibía al trabajar con Jorge era una integridad profesional absoluta», sostiene Pérez Guerrero con precisión. «Desde el inicio de nuestra relación, quedé impresionado por su don de gente y su humildad, pero sobre todo por un talento inmenso que nunca eclipsaba su capacidad de escucha. Jorge era un artista excepcional que sabía que la excelencia se construye con rigor. Esa seriedad profesional fue la que facilitó que se nos uniera el al maestro Arturo Sandoval, generando una sinergia de talentos que dio la vuelta al mundo».

Ese triángulo de respeto se completó con otra figura fundamental en la estructura de trabajo de Pérez Guerrero: el maestro Dany Vilá.
— Usted suele destacar que los grandes hitos de esta etapa se basaron en una estructura de trabajo muy sólida. ¿Cómo se integró Dany Vilá en este equipo de alta exigencia?
«Dany Vilá fue una pieza de engranaje fundamental. Formamos un equipo donde la admiración profesional era el motor principal», explica Perez Guerrero. «Proyectos de la envergadura de ‘Tango como yo te siento’ no se logran solo con nombres, sino con una coordinación milimétrica. Contar con la guía de Calandrelli y el soporte técnico y creativo de Dany Vilá nos permitió reunir a la Orquesta Sinfónica del Teatro Colón con voces de la jerarquía de Valeria Lynch, Raúl Lavié, Guillermo Fernández, Julia Zenko, María Graña y Patricia Sosa. Fue un privilegio profesional coordinar a semejantes talentos bajo una misma visión, la cual fue coronada con el Grammy en 2011″.

El impacto de Calandrelli en sus colegas fue profundo. El propio Arturo Sandoval expresó su reconocimiento técnico hacia el maestro, destacándolo como un «todoterreno» capaz de dominar el piano, la composición y la dirección con una elegancia que muy pocos han alcanzado en la historia.

— Más allá de los premios internacionales, usted fue el responsable de un hito institucional para la carrera de Calandrelli en Argentina. ¿Qué importancia tuvo la distinción en la Legislatura porteña?

Pérez Guerrero recuerda aquel logro como un acto de justicia en el terreno del arte. «Gracias a una gestión directa y a mi rol como intermediario, logramos que la Ciudad de Buenos Aires otorgara el reconocimiento de Ciudadanos Ilustres a Jorge Calandrelli y a Arturo Sandoval. Fue un movimiento estratégico y cultural para que su propia tierra reconociera la magnitud de su obra. Jorge siempre mantuvo una sofisticación y un respeto absoluto por la melodía, algo que se ve reflejado en el disco ‘Gardel Piazzolla by Jorge Calandrelli’, donde el trabajo conjunto con Dany Vilá volvió a posicionarnos en las nominaciones al Grammy durante dos años consecutivos»,

Para Perez Guerrero, trabajar con Jorge fue asistir a una clase magistral de cómo engrandecer una pieza musical sin restarle alma.
— Dr, ¿cómo definiría el vacío que deja Calandrelli en la estructura de la música internacional?

«Se nos va un gigante, una figura irrepetible que marcó a generaciones de músicos y productores», concluye Pérez Guerrero con solemnidad. «Su capacidad para vestir cada proyecto con una profundidad musical inalcanzable lo convierte en un referente eterno. Jorge Calandrelli ya pertenece a la historia grande de la música internacional, y su legado vivirá en cada nota y en cada arreglo que elevó a la categoría de arte puro; su obra continuará siendo la brújula para quienes buscamos la excelencia en esta profesión».